El cronista llegó temprano, se sentó en su escritorio y empezó a pergeñar las preguntas que más tarde le haría al gobernador. Es parte de la rutina y al mismo tiempo un desafío que siempre genera adrenalina. "Y, ¿si mira para otro lado?" "Y, ¿si no me contesta nada?" Las preguntas a quienes manejan el poder siempre son complicadas. Porque las respuestas tienen una carga especial. "Lo que vos me preguntás es una chicana. ¿Cuánto te van a dar de aumento en LA GACETA?", le respondió el gobernador al cronista cuando le preguntó si el 36% que se habían dado de aumento los legisladores serviría como valor testigo para las paritarias de este año. A veces las preguntas no tienen la lógica de quien las va a responder porque, precisamente, lo que importa son las respuestas. Y así fue, el cronista volvió feliz con lo que terminó siendo el título del diario que para un periodista es un gol olímpico.
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