Peligra la ciudad verde con la desaparición de más árboles

Se caen, los derriban o no los dejan crecer. La ciudad es agresiva con los árboles.

A PUNTO DE CAER. En la avenida Sarmiento un lapacho sobrevive como puede en una platabanda angosta y ruinosa. LA GACETA / FOTO DE ANALíA JARAMILLO A PUNTO DE CAER. En la avenida Sarmiento un lapacho sobrevive como puede en una platabanda angosta y ruinosa. LA GACETA / FOTO DE ANALíA JARAMILLO
04 Enero 2013
El miércoles, la caída de un añoso gomero que estaba en el patio de la escuela Nicolás Avellaneda reavivó la preocupación sobre el mantenimiento de los árboles en la ciudad y la importancia que tienen. En estas últimas semanas debido a las tormentas -o por el vandalismo- se desplomaron varios ejemplares de grandes dimensiones.

En algunos casos provocaron solo daños o heridas leves a desafortunados transeúntes. Pero un lapacho que se desplomó en avenida Sarmiento el 21 de diciembre, justo al frente de Tribunales, mató a un empleado de la empresa 9 de Julio que pasaba por ahí en su motocicleta.

Además, muchos tucumanos se llevaron una sorpresa la semana pasada cuando vieron que empleados municipales estaban derribando árboles en el parque Avellaneda. Lo hicieron para abrir la calle Lucas Córdoba entre avenida Mate de Luna y San Martín con el objetivo de comunicar la zona Oeste de la ciudad con el predio del ex Mercado de Abasto, donde funciona el hotel Hilton.

Según explicaron desde el municipio, en reemplazo de los árboles talados plantarán 20 especies (tipas y tarcos) en la cuadra de Lucas Córdoba ubicada entre San Martín y Mendoza. Habrá que esperar que los ejemplares nuevos sobrevivan al vandalismo porque, según señaló el subsecretario de Obras Públicas municipal, Atilio Belloni, el 40% de los árboles que plantan son destruidos. Sin embargo, dijo que en 2012 se plantaron 3.500 especies en la ciudad.

Un vecino, Carlos Duguech, envió una nota al presidente del Concejo Deliberante, Ramón Cano, para pedirle explicaciones sobre esta intervención en un espacio verde que es de dominio público.

La caída del gomero, que se calcula que tenía unos 100 años, habría sido grave si los chicos hubiesen estado en época de clases, correteando por el patio. Por suerte, las ramas sólo alcanzaron a raspar a dos mujeres. Pero los vecinos de la zona dijeron que en las últimas semanas varios ejemplares se vinieron abajo.

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