"Sólo unas 'mecheras', todo fue tranquilo", me dijo una empleada de un drugstore a eso de las 13. "Nada que ver con los líos de ayer", me transmitió luego un fotógrafo. Y sí, la calma se instaló en el microcentro y en la ciudad. La imagen de ayer fue muy distinta a la del sábado; por lo menos la intranquilidad se había borrado de los rostros de los transeúntes. Eso sí, marcado por una notable presencia policial. Los delincuentes no aparecieron. Así se armó la portada, casi festejando que la realidad fuera otra y a la espera de que hoy la jornada de paz se repita. Lo merecen todos, para una feliz Navidad. La agenda periodística no se agotó allí: las novedades policiales y el paro de la Rural ganaron un espacio en la tapa.








