DIFERENCIAS. El conflicto entre la empresa y el sindicato afecta la recolección de residuos. ARCHIVO LA GACETA
21 Diciembre 2012 Seguir en 

El gerente de la empresa 9 de Julio, Ricardo Otrino, aseguró que ayer se impidió el ingreso de camiones recolectores de basura a la planta de Pacará Pintado, y atribuyó la medida al conflicto que mantiene la firma con el sindicato de Camioneros.
El directivo manifestó que la restricción se concretó durante la tarde, y duró algunas horas hasta que intervinieron autoridades del consorcio metropolitano, encargado del manejo de los residuos sólidos urbanos de la capital. "La situación se normalizó. Los camiones pudieron descargar los residuos por la noche. Hoy el servicio funciona sin problemas", explicó en diálogo con LA GACETA.
Otrino opinó que la medida fue impulsada por los directivos de la planta de transferencia. "Hay una intencionalidad. En principio, todo hace pensar que lo que pasó está relacionado con el conflicto gremial con el sindicato", consideró, y agregó que la semana próxima mantendrá una reunión con representantes del sindicato de Camioneros y del Concejo Deliberante, para tratar de resolver las diferencias.
El conflicto entre los recolectores y la empresa afecta, desde hace varias semanas, el servicio de recolección, en diversos puntos de la capital. Los trabajadores piden que se modifiquen los recorridos y que se agregue más personal porque, según dijeron, hay operarios que caminan hasta 400 cuadras para cumplir con los trayectos.
En el marco del conflicto, los empleados acordaron no correr detrás de los camiones, lo que retrasa los recorridos. Otrino insistió con que la conciliación obligatoria que dictó la Secretaría de Trabajo no es acatada por todos los empleados.
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