Ricardo Julio Villa y el equipo del 76: una constelación de estrellas

El máximo ídolo de la historia de Atlético volvió y se encontró con grandes amigos.

VOLVER AL PASADO. Villa se reencontró con viejos amigos. En la foto exhibe un póster de uno de los equipos que integró en el '76.  VOLVER AL PASADO. Villa se reencontró con viejos amigos. En la foto exhibe un póster de uno de los equipos que integró en el '76.
Miguel Eduardo Décima
Por Miguel Eduardo Décima 19 Diciembre 2012

Muestra la sencillez y la humildad de los grandes. Cada vez que vuelve a Tucumán, Ricardo Julio Villa abraza con empeño la melancolía que lo acompaña. En el "Jardín" brilló y pegó el salto hacia un mundo nuevo. Racing, la Selección, el Viejo Continente. En Inglaterra fue amo y señor de Tottenham. Pero acá también fue profeta. Comandó en su momento a San Martín y luego copó la parada de los medios nacionales enfundado en la camiseta de Atlético. "Dios" formaba parte de aquel inolvidable plantel "decano" de la década del 70, el mismo que volvió a juntarse a recordar viejas anécdotas pasadas. LG Deportiva fue un actor de reparto y de lujo en este preciado momento de las viejas glorias del club 25 de Mayo y Chile. La historia viva de Atlético hizo una regresión en la voz de uno de los máximos referentes de la celeste y blanca.

- ¿Qué te dejó este reencuentro con viejos compañeros?

- Es difícil expresar con palabras lo que se siente cuando volvés a verte con compañeros que fueron tan importantes en tu vida. La distancia y ocupaciones complican el contacto. Por suerte el "Negro" Moreno hizo un esfuerzo y nos juntó a todos.

- Conocimos que por la invitación de Agüero, debiste cambiar los planes que tenías

- El sábado, cuando nos reunimos en el Sindicato de Canillitas, Agüero me preguntó hasta cuándo me quedaba. Le dije que tenía planeado regresar el domingo por la noche a Buenos Aires, pero que bajo ningún aspecto no podía tener la dicha de visitar su casa y saborear las empanadas que iba a hacer su esposa, si me invitaba. Acá estoy.

- ¿Habrá un segundo reencuentro?

- Sería lindo que esto haya servido para que a partir de ahora nos autoconvoquemos todos. En mi caso, espero que la distancia (vive en Roque Pérez, Buenos Aires) no sea un obstáculo. Estoy dispuesto a dejar de lado, por un momento, mis ocupaciones personales para volver a Tucumán.

- ¿Qué sensaciones te llevás cuando regresás a Tucumán?

- Es imposible describir lo que siento cada vez que piso este bendito suelo, por lo que significó en mi vida. Muy pibe vine acá a lucharla, a jugar y a demostrar que podía. Atlético me brindó la posibilidad y mi único mérito fue no haberla desaprovechado. A lo mejor, si no pisaba esta tierra, mi paso por el fútbol hubiera sido intrascendente.

Publicidad

- Estuviste bien rodeado en esa época...

- Siempre lo dije. Acá estuve cómodo como no me sentí nunca en mi carrera. Además, mi trabajo creció porque en ese entonces había un grupo bárbaro, con jugadores de una calidad soberbia. Si tengo que acordarme de uno, ese es el inolvidable "Lito" Espeche. Por más que busque, ahora no hay un jugador que tenga su calidad. En ese tiempo, era como el papá de todos porque éramos muy jóvenes. En ese equipo, a cualquiera le dabas la pelota y era capaz de hacer maravillas. La gente que vio jugar a ese equipo, lo sabe.

Publicidad

- El hincha te llamaba "Dios".

- El simpatizante de Atlético fue muy generoso conmigo. Pasaron casi 36 años pero me hace sentir su cariño. Para una persona como yo, eso no tiene precio. Se lo agradeceré por el resto de mis días.

Temas Racing Club
Tamaño texto
Comentarios
Comentarios