02 Noviembre 2012 Seguir en 

"Los enemigos internos son la llave que abren la puerta para que las enfermedades se instalen. Es decir, las emociones negativas y el estrés deprimen el sistema inmunológico y dejan al organismo mucho más permeable a adquirir o desarrollar cualquier enfermedad", advierte el médico uruguayo Walter Dresel.
Su nuevo libro -"En el límite"- es una especie de manual práctico que ayuda a encontrar la forma de no llegar al borde del precipicio dilapidando energía y salud.
"Muchas veces vamos envejeciendo con conductas autodestructivas que nos llevan hacia el límite, ya sea por la vía emocional o por la vía de la enfermedad física. Pero el cuerpo es uno solo y tenemos que cuidarlo", señaló Dresel a la agencia de noticias DPA.
Un problema coronario lo llevó a escribir este libro sobre los límites que plantea la enfermedad cuando se pierde el equilibrio físico y emocional. "Estamos hoy en un mundo en el que nos volcamos casi en un 100 % al control de las emociones, olvidándonos de que esas emociones están ligadas a un cuerpo físico que es vulnerable frente a virus, bacterias, tumores y otras enfermedades que normalmente aparecen", alertó.
No conocen fronteras
Los problemas emocionales de los seres humanos se repiten sin importar el país, el nivel socioeconómico o el grado de instrucción. No son problemas mentales, son problemas con la pareja, con los hijos, con los amigos, con el acoso, con la manipulación, con el entorno laboral. "Este tipo de conflictos existen en los países occidentales y van en aumento porque hay un intenso grado de desintegración en las sociedades", expresó Dresel.
Su nuevo libro -"En el límite"- es una especie de manual práctico que ayuda a encontrar la forma de no llegar al borde del precipicio dilapidando energía y salud.
"Muchas veces vamos envejeciendo con conductas autodestructivas que nos llevan hacia el límite, ya sea por la vía emocional o por la vía de la enfermedad física. Pero el cuerpo es uno solo y tenemos que cuidarlo", señaló Dresel a la agencia de noticias DPA.
Un problema coronario lo llevó a escribir este libro sobre los límites que plantea la enfermedad cuando se pierde el equilibrio físico y emocional. "Estamos hoy en un mundo en el que nos volcamos casi en un 100 % al control de las emociones, olvidándonos de que esas emociones están ligadas a un cuerpo físico que es vulnerable frente a virus, bacterias, tumores y otras enfermedades que normalmente aparecen", alertó.
No conocen fronteras
Los problemas emocionales de los seres humanos se repiten sin importar el país, el nivel socioeconómico o el grado de instrucción. No son problemas mentales, son problemas con la pareja, con los hijos, con los amigos, con el acoso, con la manipulación, con el entorno laboral. "Este tipo de conflictos existen en los países occidentales y van en aumento porque hay un intenso grado de desintegración en las sociedades", expresó Dresel.
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