02 Octubre 2012 Seguir en 
Son viejos ya para vivir huyendo, aunque la creencia popular los tenga condenados a la eterna juventud. Incluso cuando su único aporte a la humanidad ha sido el de ser malos y asustar, hasta los monstruos necesitan un descanso. Afortunadamente, todos conocen el lugar ideal para eso: el Hotel Transilvania, un lujosísimo albergue exclusivo para horrendas criaturas, regenteado nada menos que por el altivo Drácula. Allí, protegidos por paredes repelentes para humanos, los engendros de ayer y de hoy se divierten jugando al bingo o se relajan en un vaporoso sauna.
Esa es la base de "Hotel Transilvania", la última película de Sony Pictures Animation que ya ha probado un rotundo éxito en las salas estadounidenses y que este jueves se estrenará en todo el país. No solo la productora es garantía de calidad (algunos de sus largometrajes son "Los Pitufos" y "Lluvia de hamburguesas"), sino que además el filme, en su versión en inglés, cuenta con un reparto muy conocido: Adam Sandler le pone voz a Drácula; Miley Cyrus a Mavis, la hija del conde; y Fran Drescher a Eunice, la novia de Frankenstein; entre otros actores.
Protector y millonario
El Hotel Transilvania está de fiesta. Mavis, la nena de papá, cumple 118 años, lo que marca su entrada a la adolescencia. Entonces Drácula organiza una fiesta grandiosa, con invitados monstruosos: Frankenstein y su pareja; el Hombre Lobo, la Momia y el Hombre Invisible, cada uno con sus familias, con los hábitos y los inconvenientes de cualquiera que sale de viaje en grupo. Pero Mavis no está del todo conforme con la reunión que le han organizado: "papá, aquí todos son muy viejos. ¡Quiero salir y ver el mundo!"
Su padre se negará. No por malo, como podría sospecharse, sino por sobreprotector. El resto de los monstruos apoya a Drácula: "(allá afuera) los humanos nos odian. Son feroces ¡y muy ruidosos!", advierten a la joven. La solución a las inquietudes de Mavis acudirá, pese a su entorno, del mundo exterior. Un día llega al hotel un huésped inesperado: Jonathan, de 21 años, un humano que se perdió por la zona mientras practicaba alpinismo. En una cantina, unos parroquianos le hablan de un castillo increíble e, impulsado por la curiosidad, el joven lo encuentra y pide alojamiento.
Drácula se lo dará a regañadientes: en su hotel no se ha hospedado ningún hombre normal desde 1898. Maravillado, Jonathan explorará todos los ambientes, pero el mejor hallazgo será para él la belleza de Mavis. Por supuesto, un flechazo los enamorará en cuestión de segundos. Y el resto de la película tratará sobre cómo el pobre conde sobrelleva la sensación (que más tarde será una certeza) de que su pequeña ha puesto los ojos en otro hombre que no es él.
"Como todos los padres, Drácula es un tipo sobreprotector, psicótico y entrañable, que haría cualquier cosa por su hija. Pero, a diferencia de otros, él es el Príncipe de la Oscuridad", señaló el director de la película, Genndy Tartakovsky, también creador de los exitosos dibujos animados "El laboratorio de Dexter" y "Las chicas superpoderosas". La productora Michelle Murdocca agregó: "una de las cosas más difíciles como padre es dejar que tus hijos salgan al mundo. No puedes protegerlos siempre, debes confiar en que podrán cuidarse solos. Y resulta que incluso Drácula piensa que el mundo es, a veces, un lugar espeluznante..."
La que no ha sido para nada terrorífica es la cantidad de dinero que la película de Sony ha recaudado en su primer fin de semana de exposición en EEUU: nada menos que 43 millones de dólares. Lo suficiente para que los monstruos puedan tomarse unas nuevas vacaciones en el hotel de su amigo...
El perro que revive
No serán estos los únicos esperpentos que veremos en cartelera en los próximos días. El oscuro Tim Burton, en asociación con Disney, es la mano detrás de "Frankenweenie", otro filme de animación que tiene como protagonista a una criaturita sobrenatural. En completo blanco y negro y construido con la técnica del stop motion (fotograma por fotograma), se calcula que el filme llegará al país en noviembre.
La trama se centra en el pequeño Víctor, un niño que no puede superar la imprevista muerte de su perrito Sparky. Tanta es su angustia que, valiéndose de la electricidad y de los conocimientos que adquirió en sus clases de ciencias, el niño revive a su mascota. Al principio la alegría para él será desbordante; pero luego, cuando Sparky logra salir al mundo exterior, la familia de Víctor, sus compañeros y el pueblo entero le demostrarán que crear una nueva vida puede acarrear consecuencias no siempre formidables.
Frankenweenie, a quien podría considerarse el hijo-perro de Frankenstein, es uno de los proyectos más viejos de Burton, que viene dibujando a los personajes e imaginando la historia desde 1979. En ese año, el cineasta había tratado de convencer a Disney de que produjera esta animación, pero solo consiguió presupuesto para realizar un corto del mismo nombre, con actores reales, que se estrenó en 1984. Luego, el proyecto quedó suspendido por la realización de otros largos que llamaban más la atención de Disney: "Beetlejuice", "Batman" o "El hombre manos de tijera".
El director comentó que, para desarrollar el relato, se inspiró en su fascinación por las películas de terror y en el sufrimiento que había sentido de niño, cuando falleció un perro con el que tenía "una relación especial". "Recordé a los chicos de mi clase, a los profesores y seguí los esbozos originales, pero el hecho de que fuera en stop motion, en blanco y negro y en 3D hizo que lo sintiera como algo nuevo -indicó al sitio mexicano "El siglo de Torreón"- Fue una experiencia muy intensa".
Esa es la base de "Hotel Transilvania", la última película de Sony Pictures Animation que ya ha probado un rotundo éxito en las salas estadounidenses y que este jueves se estrenará en todo el país. No solo la productora es garantía de calidad (algunos de sus largometrajes son "Los Pitufos" y "Lluvia de hamburguesas"), sino que además el filme, en su versión en inglés, cuenta con un reparto muy conocido: Adam Sandler le pone voz a Drácula; Miley Cyrus a Mavis, la hija del conde; y Fran Drescher a Eunice, la novia de Frankenstein; entre otros actores.
Protector y millonario
El Hotel Transilvania está de fiesta. Mavis, la nena de papá, cumple 118 años, lo que marca su entrada a la adolescencia. Entonces Drácula organiza una fiesta grandiosa, con invitados monstruosos: Frankenstein y su pareja; el Hombre Lobo, la Momia y el Hombre Invisible, cada uno con sus familias, con los hábitos y los inconvenientes de cualquiera que sale de viaje en grupo. Pero Mavis no está del todo conforme con la reunión que le han organizado: "papá, aquí todos son muy viejos. ¡Quiero salir y ver el mundo!"
Su padre se negará. No por malo, como podría sospecharse, sino por sobreprotector. El resto de los monstruos apoya a Drácula: "(allá afuera) los humanos nos odian. Son feroces ¡y muy ruidosos!", advierten a la joven. La solución a las inquietudes de Mavis acudirá, pese a su entorno, del mundo exterior. Un día llega al hotel un huésped inesperado: Jonathan, de 21 años, un humano que se perdió por la zona mientras practicaba alpinismo. En una cantina, unos parroquianos le hablan de un castillo increíble e, impulsado por la curiosidad, el joven lo encuentra y pide alojamiento.
Drácula se lo dará a regañadientes: en su hotel no se ha hospedado ningún hombre normal desde 1898. Maravillado, Jonathan explorará todos los ambientes, pero el mejor hallazgo será para él la belleza de Mavis. Por supuesto, un flechazo los enamorará en cuestión de segundos. Y el resto de la película tratará sobre cómo el pobre conde sobrelleva la sensación (que más tarde será una certeza) de que su pequeña ha puesto los ojos en otro hombre que no es él.
"Como todos los padres, Drácula es un tipo sobreprotector, psicótico y entrañable, que haría cualquier cosa por su hija. Pero, a diferencia de otros, él es el Príncipe de la Oscuridad", señaló el director de la película, Genndy Tartakovsky, también creador de los exitosos dibujos animados "El laboratorio de Dexter" y "Las chicas superpoderosas". La productora Michelle Murdocca agregó: "una de las cosas más difíciles como padre es dejar que tus hijos salgan al mundo. No puedes protegerlos siempre, debes confiar en que podrán cuidarse solos. Y resulta que incluso Drácula piensa que el mundo es, a veces, un lugar espeluznante..."
La que no ha sido para nada terrorífica es la cantidad de dinero que la película de Sony ha recaudado en su primer fin de semana de exposición en EEUU: nada menos que 43 millones de dólares. Lo suficiente para que los monstruos puedan tomarse unas nuevas vacaciones en el hotel de su amigo...
El perro que revive
No serán estos los únicos esperpentos que veremos en cartelera en los próximos días. El oscuro Tim Burton, en asociación con Disney, es la mano detrás de "Frankenweenie", otro filme de animación que tiene como protagonista a una criaturita sobrenatural. En completo blanco y negro y construido con la técnica del stop motion (fotograma por fotograma), se calcula que el filme llegará al país en noviembre.
La trama se centra en el pequeño Víctor, un niño que no puede superar la imprevista muerte de su perrito Sparky. Tanta es su angustia que, valiéndose de la electricidad y de los conocimientos que adquirió en sus clases de ciencias, el niño revive a su mascota. Al principio la alegría para él será desbordante; pero luego, cuando Sparky logra salir al mundo exterior, la familia de Víctor, sus compañeros y el pueblo entero le demostrarán que crear una nueva vida puede acarrear consecuencias no siempre formidables.
Frankenweenie, a quien podría considerarse el hijo-perro de Frankenstein, es uno de los proyectos más viejos de Burton, que viene dibujando a los personajes e imaginando la historia desde 1979. En ese año, el cineasta había tratado de convencer a Disney de que produjera esta animación, pero solo consiguió presupuesto para realizar un corto del mismo nombre, con actores reales, que se estrenó en 1984. Luego, el proyecto quedó suspendido por la realización de otros largos que llamaban más la atención de Disney: "Beetlejuice", "Batman" o "El hombre manos de tijera".
El director comentó que, para desarrollar el relato, se inspiró en su fascinación por las películas de terror y en el sufrimiento que había sentido de niño, cuando falleció un perro con el que tenía "una relación especial". "Recordé a los chicos de mi clase, a los profesores y seguí los esbozos originales, pero el hecho de que fuera en stop motion, en blanco y negro y en 3D hizo que lo sintiera como algo nuevo -indicó al sitio mexicano "El siglo de Torreón"- Fue una experiencia muy intensa".





