Cristina rechazó con firmeza las amenazas del FMI

La Jefa de Estado replicó con dureza la advertencia de Lagarde respecto de que el Fondo Monetario Internacional le sacará "tarjeta roja" a la Argentina si no corrige las estadísticas sobre inflación y crecimiento. En un discurso de casi 40 minutos, la mandataria reclamó que la Asamblea de las Naciones Unidas incida para que Gran Bretaña dialogue acerca de Malvinas

RECLAMO POR MALVINAS. Cristina reiteró el reclamo para que se exija al Reino Unido dialogar sobre la soberanía. REUTERS RECLAMO POR MALVINAS. Cristina reiteró el reclamo para que se exija al Reino Unido dialogar sobre la soberanía. REUTERS
26 Septiembre 2012

NUEVA YORK/BUENOS AIRES.- Con pocos minutos de demora respecto de la hora fijada (las 16.30 hora argentina), la presidenta, Cristina Fernández, ofreció ayer su discurso en la 67º Asamblea General en la ONU, instando a que el organismo emplace a Gran Bretaña a sentarse a dialogar sobre la soberanía de las Islas Malvinas. La mandataria también lanzó fuertes críticas contra las políticas económicas que implementa el FMI, oportunidad en que replicó a la titular del organismo, la francesa Christine Lagarde, quien cuestionó las estadísticas oficiales. "Le digo a la presidenta del Fondo Monetario Internacional (FMI) que esto no es un partido de fútbol, que esto es la crisis económica y política más grande de la que se tenga memoria desde 1930. Mi país no es un cuadro de fútbol, es una Nación soberana, que toma soberanamente sus decisiones y que, por lo tanto, no va a ser sometido a ninguna presión y mucho menos a ninguna amenaza de que si no hace tal cosa, se le va a poner 'tarjeta roja'", agregó, en medio de aplausos.

Cristina ironizó que "el rol del presidente de la FIFA (Joseph Blatter) ha sido bastante más satisfactorio que el de los directores del FMI, que vienen tratando de organizar la economía desde la década de los 80 y crisis tras crisis no pueden hacerlo". La presidenta argentina enfatizó: "no he escuchado ninguna autocrítica del FMI sobre cuáles eran las estadísticas de España, Italia, Grecia o Irlanda, antes de que se produjeran los desastres que ocurrieron. ¿Cuál fue la recomendación del FMI a España, donde en este momento (por los hechos de violencia que se sucedieron ayer en Madrid, en los alrededores del Congreso) están reprimiendo a indignados?", preguntó.

En su discurso ante la ONU, Cristina sostuvo, además, que "cuando falta liderazgo y conducción, ya no es una crisis económica solamente: es un problema de la política".

"Mi mayor temor como militante política es que millones de occidentales dejen de creer que un sistema democrático puede dar soluciones", señaló la Presidenta.

Cristina defendió, también, la reestructuración de la deuda realizada por la Argentina y recordó que, en los 90, "la Argentina era puesta como un ejemplo por el FMI, y luego nos soltaron la mano cuando caímos en el default más grande de la historia. Algunos creen que deben censurarnos o multarnos para que el mal ejemplo no cunda. La Argentina viene cumpliendo sus compromisos externos y lo vamos a seguir haciendo", destacó.

"No vale la pena enojarse con la Argentina. Sí vale sentarse a analizar qué se hizo mal, para trabajar y lograr que la crisis se reduzca", planteó. "Si no, se generarán problemas institucionales que terminarán con más gente en la calle".

Sin colonialismo

La Presidenta volvió ayer a reclamar al Reino Unido negociar sobre la cuestión de las Malvinas y advirtió que no está "pidiendo que digan" que la Argentina tiene razón, sino "simplemente que se sienten a dialogar sobre la cuestión de la soberanía". La jefa de Estado recordó que en enero del año próximo se cumplirán 180 años desde que el archipiélago fue "usurpado ilegalmente" por Gran Bretaña, dijo. En este sentido, se quejó porque el gobierno británico "no ha cejado en su postura" negativa a negociar, pese a lo dispuesto por la resolución de las Naciones Unidas. Advirtió que Malvinas "no es una cuestión bilateral, sino que se ha transformado en un asunto de interés global". En este marco, exigió a Londres, que envió naves militares a la zona del archipiélago, "desmilitarizar el Atlántico Sur" porque ésta "es una región de paz sin (diferencias) étnicas ni religiosas ni de ninguna naturaleza que nos lleve a enfrentamientos".

Fue aquí que Cristina se quejó porque el Reino Unido, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, no cumple con lo dispuesto por el organismo. "No se puede tener el doble estándar de que aquellos miembros que se sientan en el Consejo tienen el derecho a violar todas y cada una de las disposiciones de Naciones Unidas y el resto de nosotros, simples mortales, debemos hacer 'saludo y venia' ante cualquier resolución", advirtió. (NA-DyN)

Medio Oriente

ASESINATO DEL EMBAJADOR DE EEUU EN LIBIA.- La Presidenta expresó un "enérgico repudio" al asesinato del embajador de Estados Unidos en Libia, Christopher Stevens, y llamó a "elegir, antes que el lenguaje de las armas, el de la diplomacia", al hablar en las Naciones Unidas. "El asesinato debe hacer reflexionar sobre las interpretaciones de los acontecimientos en los países árabes", manifestó. Stevens murió el 11 del corriente junto a otros tres funcionarios estadounidenses en un ataque al consulado en Benghazi, Libia.

ISRAEL Y PALESTINA.- La mandataria señaló también "la necesidad del reconocimiento del Estado de Palestina y la necesidad de que Israel viva dentro de sus fronteras" y que ese conflicto "es lo fundamental del problema en Medio Oriente".

GEORGETOWN.- La Jefa de Estado disertará hoy en Washington, donde inaugurará un espacio académico denominado "Cátedra Argentina", en la Universidad de Georgetown. También visitará la sede del BID y se reunirá con su titular, el colombiano Luis Alberto Moreno.

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