FIESTA "DECANA". Rodríguez marcó el primer tanto para Atlético. FOTO DE MATIAS GABRIEL NAPOLI ESCALERO (ESPECIAL PARA LA GACETA)
Al hincha, aquel que alienta desde el tablón, su casa o imaginando cada movimiento con la oreja pegada a la radio, esta goleada fue la apertura total de una puerta que lo invita a volar al más allá. Este Atlético tiene sus defectos, pero a nadie le importará conocerlos ni desmenuzarlos si los goles fluyen con cada jugada maestra ideada de los pies de los que están para atacar. “RR” pide fútbol, sus discípulos se lo dan; “RR” pide presión, sus defensores se la dan; “RR” pide paciencia cuando Defensa se anima a soñar con el empate y sus chicos se la dan con dos golazos, para el 5-2. Todos juegan, titulares, suplentes y los que quedaron acá. Plantel, sobra.
Ninguno de los cinco gritos que hoy le regaló Atlético a su gente puede quedar afuera de un top 3. Hay que amotinarlos todos juntos porque cada uno expresa en diferente sentido el credo de la efectividad. Hay de contras, de pases quirúrgicos, se definiciones de antología; de sentido común y, sobre todo, de habilidad y picardía para desmoronar cualquier pared que estorbe el camino hacia la zona prometida.
Rodríguez pidió seis fechas para ver el equipo que él quiere; avisó que están por los 7 puntos, aunque cualquiera pueda cantarle envido y truco sin dudarlo. Este plantel está pensando en alto, en la A y por eso sabe que no se puede regalar tanto. Hoy, contra uno de sus peores rivales, Atlético rompió un maleficio de 19 años en Varela.
Y lo hizo imponiendo presencia y ratificando que lo suyo no será de ir por la medida inglesa fuera del monumental. El empate, según la visión de “RR” es para los mediocres. Atlético, su Atlético, acusa factura con ideales de Primera. Hoy dio un segundo paso correcto para cumplir ese anhelo al que todavía le quedan 36 estaciones. Una más difícil que otra. Pero todo puede simplificarse si el “decano” dicta cátedra como estas de sábado por la mañana. LA GACETA ©
Ninguno de los cinco gritos que hoy le regaló Atlético a su gente puede quedar afuera de un top 3. Hay que amotinarlos todos juntos porque cada uno expresa en diferente sentido el credo de la efectividad. Hay de contras, de pases quirúrgicos, se definiciones de antología; de sentido común y, sobre todo, de habilidad y picardía para desmoronar cualquier pared que estorbe el camino hacia la zona prometida.
Rodríguez pidió seis fechas para ver el equipo que él quiere; avisó que están por los 7 puntos, aunque cualquiera pueda cantarle envido y truco sin dudarlo. Este plantel está pensando en alto, en la A y por eso sabe que no se puede regalar tanto. Hoy, contra uno de sus peores rivales, Atlético rompió un maleficio de 19 años en Varela.
Y lo hizo imponiendo presencia y ratificando que lo suyo no será de ir por la medida inglesa fuera del monumental. El empate, según la visión de “RR” es para los mediocres. Atlético, su Atlético, acusa factura con ideales de Primera. Hoy dio un segundo paso correcto para cumplir ese anhelo al que todavía le quedan 36 estaciones. Una más difícil que otra. Pero todo puede simplificarse si el “decano” dicta cátedra como estas de sábado por la mañana. LA GACETA ©
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