El violento asalto del jueves instaló el miedo y la escuela Deán Funes estuvo deshabitada
Paulina Acuña, vicedirectora del establecimiento escolar, explicó que apenas 15 alumnos asistieron ayer a clases en los dos turnos. Se reforzó la presencia policial, dentro y fuera de la escuela. Sin embargo, los padres de los chicos y las maestras piden garantías.
11 Agosto 2012 Seguir en 
La escuela "Deán Funes" parece vacía. El portón blanco y oxidado tiene una cadena donde se unen sus dos hojas, sostenida por un candado. El pasador de la puerta, ubicada al lado del portón, también está cerrado. Adentro, en los pasillos hay silencio. Apenas puede oírse, a lo lejos, la voz de alguno de los 15 alumnos que ayer fueron a clases, en el turno tarde. El mismo número de asistentes tuvo el turno mañana.
Que en el establecimiento casi no hubiera actividad se debió a dos motivos. El primero fue que la mitad de los grados no tenía clases, porque los maestros tenían una jornada de perfeccionamiento. El segundo, porque muchos padres no quisieron enviar a sus hijos, temerosos por la ola de inseguridad.
Y no era un miedo infundado. El jueves, tres adolescentes ingresaron a la escuela a media mañana, y en la secretaría apuntaron con un arma a la directora Ana María García, que estaba con otras dos docentes, y se llevaron carteras y teléfonos celulares.
"Estamos consternadas por lo que pasó. Todavía no salimos del asombro y seguimos con miedo", reconoció Paulina Elvira Acuña, vicedirectora de la institución. Además comentó que, a pesar de que hay una pared que rodea el establecimiento, toda la zona es vulnerable. "Así tengamos candados en las puertas, saltan las tapias. Se trepan como arañitas", describió la vicedirectora. Acuña dijo que fueron tres las personas que llevaron adelante el asalto. "Estaban encapuchados. La directora estaba hablando por teléfono con la maestra de religión. En ese momento entraron y les pedían la cartera, los celulares, plata", relató. Como García estaba nerviosa por la situación, demoraba en sacar su teléfono del bolsillo. "Matala, matala, matala", le gritaba uno de los ladrones a otro que le apuntaba a la directora. Después escaparon.
"Es la primera vez que tenemos este robo en horarios de clases. Esta mañana los padres vinieron a la escuela y nos dijeron que no van a mandar a los chicos hasta que no sepan que la escuela va a estar segura", comentó Acuña.
La vicedirectora manifestó que los padres le transmitieron su miedo. "Los entendemos. Acá está en juego la vida de todos. Alumnos, maestros, el personal. Nos pidieron que la escuela tenga vigilancia. Estamos gestionando todo, tenemos el apoyo de las supervisoras del nivel inicial y de la primaria", explicó la directiva.
Policías en la escuela
Pese al poco movimiento que había ayer, un policía recorrió el predio por dentro, y dos motoristas estaban apostados en la puerta. "Tanto la seccional 9ª como la 13ª se pusieron a disposición, a pesar de que esta última no tiene jurisdicción aquí", manifestó Acuña.
Los docentes no sabían ayer si los chicos volverán a clases después del fin de semana. Ellos esperan tener alguna respuesta el lunes. "Les explicamos a los padres que estamos haciendo todas las gestiones para tener seguridad en la escuela. Desde el Gobierno nos llamaron para interiorizarse de la situación", relató.
La directora, por su parte, fue atendida en un sanatorio céntrico durante el jueves, después del mediodía, ya que sufrió una descompensación por una crisis nerviosa. Ayer a la mañana volvió a la escuela por unos minutos y luego se retiró. Trascendió que pedirá licencia. El jueves a la tarde, les había dicho a sus compañeros que iba a renunciar.
Sobre los autores del robo, que según las primeras investigaciones serían ex alumnos del establecimiento, Acuña se mostró decepcionada. "No sabemos quién es el chico que detuvieron. Por LA GACETA nos enteramos que es un tal 'Luquitas'. Si era alumno de nuestra escuela, nos da mucha tristeza que devuelva de esta manera todo lo que le dimos", expresó la mujer. La Policía aprehendió al adolescente de 16 años, ya que unos alumnos lo reconocieron cuando salía de la escuela, después del robo.
Los dos supuestos cómplices aún no fueron arrestados, según informó el comisario Luis Coronel, jefe de la seccional 9ª.
"Ayer (por el jueves) teníamos miedo y pánico, pero tenemos que seguir adelante. Estamos en otros tiempos, y hoy requiere el resguardo y la seguridad de los niños. Muchas veces nos dicen que no debemos transformar las escuelas en una cárcel, pero es necesario hacer algo", aseveró Acuña.
Que en el establecimiento casi no hubiera actividad se debió a dos motivos. El primero fue que la mitad de los grados no tenía clases, porque los maestros tenían una jornada de perfeccionamiento. El segundo, porque muchos padres no quisieron enviar a sus hijos, temerosos por la ola de inseguridad.
Y no era un miedo infundado. El jueves, tres adolescentes ingresaron a la escuela a media mañana, y en la secretaría apuntaron con un arma a la directora Ana María García, que estaba con otras dos docentes, y se llevaron carteras y teléfonos celulares.
"Estamos consternadas por lo que pasó. Todavía no salimos del asombro y seguimos con miedo", reconoció Paulina Elvira Acuña, vicedirectora de la institución. Además comentó que, a pesar de que hay una pared que rodea el establecimiento, toda la zona es vulnerable. "Así tengamos candados en las puertas, saltan las tapias. Se trepan como arañitas", describió la vicedirectora. Acuña dijo que fueron tres las personas que llevaron adelante el asalto. "Estaban encapuchados. La directora estaba hablando por teléfono con la maestra de religión. En ese momento entraron y les pedían la cartera, los celulares, plata", relató. Como García estaba nerviosa por la situación, demoraba en sacar su teléfono del bolsillo. "Matala, matala, matala", le gritaba uno de los ladrones a otro que le apuntaba a la directora. Después escaparon.
"Es la primera vez que tenemos este robo en horarios de clases. Esta mañana los padres vinieron a la escuela y nos dijeron que no van a mandar a los chicos hasta que no sepan que la escuela va a estar segura", comentó Acuña.
La vicedirectora manifestó que los padres le transmitieron su miedo. "Los entendemos. Acá está en juego la vida de todos. Alumnos, maestros, el personal. Nos pidieron que la escuela tenga vigilancia. Estamos gestionando todo, tenemos el apoyo de las supervisoras del nivel inicial y de la primaria", explicó la directiva.
Policías en la escuela
Pese al poco movimiento que había ayer, un policía recorrió el predio por dentro, y dos motoristas estaban apostados en la puerta. "Tanto la seccional 9ª como la 13ª se pusieron a disposición, a pesar de que esta última no tiene jurisdicción aquí", manifestó Acuña.
Los docentes no sabían ayer si los chicos volverán a clases después del fin de semana. Ellos esperan tener alguna respuesta el lunes. "Les explicamos a los padres que estamos haciendo todas las gestiones para tener seguridad en la escuela. Desde el Gobierno nos llamaron para interiorizarse de la situación", relató.
La directora, por su parte, fue atendida en un sanatorio céntrico durante el jueves, después del mediodía, ya que sufrió una descompensación por una crisis nerviosa. Ayer a la mañana volvió a la escuela por unos minutos y luego se retiró. Trascendió que pedirá licencia. El jueves a la tarde, les había dicho a sus compañeros que iba a renunciar.
Sobre los autores del robo, que según las primeras investigaciones serían ex alumnos del establecimiento, Acuña se mostró decepcionada. "No sabemos quién es el chico que detuvieron. Por LA GACETA nos enteramos que es un tal 'Luquitas'. Si era alumno de nuestra escuela, nos da mucha tristeza que devuelva de esta manera todo lo que le dimos", expresó la mujer. La Policía aprehendió al adolescente de 16 años, ya que unos alumnos lo reconocieron cuando salía de la escuela, después del robo.
Los dos supuestos cómplices aún no fueron arrestados, según informó el comisario Luis Coronel, jefe de la seccional 9ª.
"Ayer (por el jueves) teníamos miedo y pánico, pero tenemos que seguir adelante. Estamos en otros tiempos, y hoy requiere el resguardo y la seguridad de los niños. Muchas veces nos dicen que no debemos transformar las escuelas en una cárcel, pero es necesario hacer algo", aseveró Acuña.
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