Cristina quiere capitalizar el "chau corralito"

El Gobierno nacional se prepara para hacer el jueves el gran anuncio: abonar con reservas del Banco Central los casi U$S 2.300 millones del bono que fue ofrecido a los ahorristas como una alternativa a la pesificación compulsiva de sus depósitos bancarios de hace una década. Sin embargo, los analistas consideran que no se trata de una gesta, sino tan sólo de honrar los compromisos asumidos.

29 Jul 2012
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EL MERCADO ESPERA SEÑALES. Los operadores creen que el Gobierno aún debe dar muestras sobre cuál será el flujo de pago de los otros títulos públicos. NA

Cristina Fernández cuenta cada segundo del tiempo que transcurre. Está más cerca, menos de una semana, la fecha para darle más fuerza a un anuncio que aliviará -en cierta medida- esa mochila financiera que arrastra el país desde poco antes de que se declarara el default, a fines de 2001. El próximo jueves, desde un atril que se instalará en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, la Presidenta de la Nación quiere decirle definitivamente "chau al corralito", con el pago de casi U$S 2.300 millones del Boden 2012, ese instrumento financiero entregado -hace 10 años- a los ahorristas afectados por la pesificación de los depósitos bancarios. En el sitio oficial en Internet del Ministerio de Economía (www.mecon.gob.ar) se ha instalado un reloj en cuenta regresiva. Faltan cinco días para robustecer la independencia económica de la Argentina, según el eslogan que repiten en la Casa Rosada.

La jefa de Estado necesita enviar mensajes más directos hacia los mercados, como cuando en diciembre de 2005 su esposo, Néstor Kirchner, había decidido cancelar la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Pero no se trata de una gesta financiera de la actual administración de gobierno. Tan sólo es la cancelación de un compromiso con ahorristas, una deuda del Estado, según expresa a LA GACETA Marina Dal Poggetto, economista del Estudio Bein & Asociados. "Ese pago no se hace con recursos genuinos, sino con fondos (dólares) prestados por el Banco Central", indica la experta. Por esa razón, cree que la decisión oficial puede tener algunas consecuencias, con derivaciones inflacionarias mayores.

El gesto del Gobierno hacia los mercados de capitales no necesariamente implicará la recuperación de la confianza, el mayor activo que se requiere en estos tiempos de crisis. Según Dal Poggetto, la Argentina está fuera de los mercados desde hace tiempo y la deuda que le queda por honrar rinde caro. "En un mundo de tasas cero, en la Argentina rendían 15% hasta hace seis meses. Hoy los bonos en dólares rinden entre un 9% y un 10%", indica. Y en esto -según la economista- mucho tuvo que ver las restricciones cambiarias, que le han puesto ruido a la economía y que, en definitiva, encarecieron el costo de financiamiento para el Estado.

El 9 de este mes, desde esta ciudad, la Presidenta reforzó la idea de dejar atrás parte de la herencia financiera de los tiempos de crisis. "Nosotros, este 3 de agosto, vamos a devolver en dólares lo que se quedaron otros gobiernos. Por eso es hora de que aquellos argentinos que no se dieron cuenta le pidan a ellos que los engañaron que rindan cuenta de una vez por todas", remarcó en su discurso en el Hipódromo, durante la visita para celebrar el Día de la Independencia.

El Boden 2012 es un bono en dólares que nació del "corralito" de hace una década y fue ofrecido a los ahorristas como una alternativa a la pesificación compulsiva de sus depósitos bancarios: la primera cuota se pagó el 3 de agosto de 2005 y la octava, y última, se cancelará esta semana. Federico Bünsow, presidente de Phronencial - Ingeniería Financiera, afirma a nuestro diario que no hay que perder de vista que más del 70% de los acreedores son inversores que están en el exterior.

En materia de reinversiones, el analista considera que una parte de esa franja de tenedores puede volcarse hacia el Boden 2015 o bonos similares, mientras que otro sector esperará señales oficiales más clara, en particular sobre el mercado cambiario. "Hoy por hoy, no hay muchas alternativas en dólares y la incertidumbre persiste en el mercado respecto del flujo futuro de fondos para pagar títulos nominados en dólares", observa. Bünsow, desde ese punto de vista, que es posible que los dólares que se pagan por el Boden 2012 no retornen nuevamente a la Argentina.

El viernes es el gran día para la actual gestión. La Argentina pagará con reservas del Banco Central -como viene ocurriendo en los últimos años- U$S 2.198 millones en capital y otros U$S 9 millones en intereses, por un total de U$S 2.207 millones. Según trascendió, el dinero ya ha sido transferido al Tesoro Nacional. Sólo resta que Cristina anuncie el fin del corralito.

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