La Liga Árabe le ofrece protección a Al Assad a cambio de que deje el poder
En el Gobierno rechazan la propuesta y denuncian una intromisión del ente regional en el conflicto interno. Washington intenta que Irak cierre el espacio aéreo para evitar la ayuda de Irán. Putin teme una sangrienta guerra civil
24 Julio 2012 Seguir en 
DOHA/DAMASCO/WASHINGTON.- La Liga Árabe instó al presidente de Siria, Bashar al Assad, a que renuncie al cargo y deje el poder, y le ofreció a cambio una salida segura del país, con refugio en otro lugar, anunció el primer ministro de Qatar, Hamad bin Jassim al Thani.
El mandatario añadió que la misión del mediador especial, Kofi Annan, debería concentrarse en la transferencia de poder en Damasco. El bloque llamó también a los rebeldes del Ejército Libre de Siria a formar un Gobierno de transición de unidad nacional, y dispuso un aporte de U$S 100 millones para ayudar a los refugiados.
La oferta de protección fue rechazada por el portavoz de la Cancillería siria, Jihad Makdissi, quien consideró la oferta una "intervención flagrante" en los asuntos internos de su país. "Lamentamos que la Liga Árabe se haya rebajado a este nivel inmoral con un miembro fundador, en lugar de ayudarlo. Los sirios decidirán ellos mismos sobre el destino del país", aseguró.
Estrategia de EEUU
En Estados Unidos, el diario The Wall Street Journal publicó que el Gobierno norteamericano ha tratado de bloquear, discretamente, el paso de armas y petróleo de Teherán y Damasco con el objetivo de acelerar la caída de Al Assad, y que presiona a Irak para que cierre su espacio aéreo a vuelos entre Irán y Siria.
Según el periódico, Washington también se puso en contacto con las autoridades de Egipto para intentar detener a barcos sospechosos de transportar armas y combustible que pasen por el Canal de Suez; y le brindó información militar estratégica a Irak y a Turquía, cuyas fronteras son escenario de combates. Ayer, el premier iraquí, Nuri al Maliki, ordenó que se permita el ingreso de sirios que huyan de la lucha.
Desde Rusia, contracara diplomática mundial, el presidente, Vladimir Putin, advirtió sobre el peligro de una sangrienta guerra civil que podría durar años en el país árabe, similar a la que vivió Afganistán. El jefe de Estado señaló que ese escenario era posible si la cúpula siria es derrocada por la fuerza, en declaraciones tras un encuentro con el premier de Italia, Mario Monti.
Moscú sigue siendo un estrecho aliado de Damasco y vetó la semana pasada, junto con China, una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que preveía sanciones contra Al Assad.
A su vez, los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE) aprobaron sanciones más duras contra Siria, y añadieron a otras 26 personas (miembros del Ejército o del servicio secreto) y a tres empresas en la lista de los que están vetados y cuyos bienes están congelados en el viejo continente.
También dispuso el control del embargo a la venta de armas a Damasco y la prohibición de que aterrice en Europa a la compañía aérea siria.
"(Al Assad) lucha por la supervivencia. Puede seguir matando gente, pero con seguridad no puede ganar", afirmó el secretario de Estado de Alemania, Michael Link. (DPA-AFP-Reuters-Télam)
El mandatario añadió que la misión del mediador especial, Kofi Annan, debería concentrarse en la transferencia de poder en Damasco. El bloque llamó también a los rebeldes del Ejército Libre de Siria a formar un Gobierno de transición de unidad nacional, y dispuso un aporte de U$S 100 millones para ayudar a los refugiados.
La oferta de protección fue rechazada por el portavoz de la Cancillería siria, Jihad Makdissi, quien consideró la oferta una "intervención flagrante" en los asuntos internos de su país. "Lamentamos que la Liga Árabe se haya rebajado a este nivel inmoral con un miembro fundador, en lugar de ayudarlo. Los sirios decidirán ellos mismos sobre el destino del país", aseguró.
Estrategia de EEUU
En Estados Unidos, el diario The Wall Street Journal publicó que el Gobierno norteamericano ha tratado de bloquear, discretamente, el paso de armas y petróleo de Teherán y Damasco con el objetivo de acelerar la caída de Al Assad, y que presiona a Irak para que cierre su espacio aéreo a vuelos entre Irán y Siria.
Según el periódico, Washington también se puso en contacto con las autoridades de Egipto para intentar detener a barcos sospechosos de transportar armas y combustible que pasen por el Canal de Suez; y le brindó información militar estratégica a Irak y a Turquía, cuyas fronteras son escenario de combates. Ayer, el premier iraquí, Nuri al Maliki, ordenó que se permita el ingreso de sirios que huyan de la lucha.
Desde Rusia, contracara diplomática mundial, el presidente, Vladimir Putin, advirtió sobre el peligro de una sangrienta guerra civil que podría durar años en el país árabe, similar a la que vivió Afganistán. El jefe de Estado señaló que ese escenario era posible si la cúpula siria es derrocada por la fuerza, en declaraciones tras un encuentro con el premier de Italia, Mario Monti.
Moscú sigue siendo un estrecho aliado de Damasco y vetó la semana pasada, junto con China, una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que preveía sanciones contra Al Assad.
A su vez, los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE) aprobaron sanciones más duras contra Siria, y añadieron a otras 26 personas (miembros del Ejército o del servicio secreto) y a tres empresas en la lista de los que están vetados y cuyos bienes están congelados en el viejo continente.
También dispuso el control del embargo a la venta de armas a Damasco y la prohibición de que aterrice en Europa a la compañía aérea siria.
"(Al Assad) lucha por la supervivencia. Puede seguir matando gente, pero con seguridad no puede ganar", afirmó el secretario de Estado de Alemania, Michael Link. (DPA-AFP-Reuters-Télam)







