Los bebés a los que no se les desarrolla el cerebro fallecen al nacer o a las pocas horas

Entre las causas de la malformación figura la carencia de ácido fólico .

26 Abril 2012
La anencefalia es una malformación que no tiene un origen único, sino que se debe a diversos factores. El problema consiste en que no se forma la bóveda creaneana y lo que se denomina el cerebro anterior, que es la parte más voluminosa y compleja del cerebro humano. "Esto hace que la supervivencia sea incompatible con la vida extrauterina. Es decir, el bebé nace a término, a los nueve meses, pero muere al nacer o dentro de las siguientes 24 horas", explica la médica genetista Daniela Montanari.

La especialista destaca que la anencefalia es la forma más severa de los defectos de cierre del tubo neural (estructura presente en el embrión de la que se origina el sistema nervioso central) que se produce durante el primer mes de vida intrauterina. "En la predisposición a desarrollar este defecto participan múltiples genes, pero para ello debe haber factores ambientales del organismo materno donde se desarrolla el bebé. Mejorando este ambiente materno con ácido fólico, por ejemplo, puede no manifestarse el defecto. De hecho, se usa una dosis mayor para prevenir la recurrencia, y evitar que se repita en otros hijos", afirma.

Incluso hay una ley que dispone que las harinas estén enriquecidas con el ácido fólico. Sin embargo, hay pacientes para quienes la dosis contenida en la harina no es suficiente. Se recomienda reforzar la alimentación con cereales integrales, frutas, verduras de hojas verdes y huevo. Para evitar la recurrencia (cuando hay otro hijo con este problema) se multiplica la dosis y se hace un seguimiento especial.

Las madres se enteran del diagnóstico de anencefalia generalmente después del primer mes de embarazo, con la primera falta del ciclo. Pero no hay un test para determinar el grado de predisposición a desarrollar el defecto.

Contraproducentes

"Otro tema de gran relevancia es la venta libre de medicamentos vasoconstrictores que tienen función analgésica. Muchos los usan para promover las contracciones al final del embarazo, pero también hay quienes los consumen para abortar en el primer trimestre de gestación. Con esto hay que tener mucho cuidado, porque en vez de abortar generan bebés con cuadros de discapacidad neurológica severísima por falta de irrigación sanguínea en los centros nerviosos desde donde se originan los pares craneales", advierte la médica. "Como las madres desconocen esta consecuencia utilizan los medicamentos creyendo que sí o sí van a abortar y en realidad muchos de ellos no se abortan y nacen con una profunda discapacidad -añadió-. El cuadro se llama síndrome de Moebius (parálisis facial congénita)".

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