Los errores se pagan con tarjetas

Los futbolistas del "santo" recibieron 11 rojas y 90 amarillas en el torneo

VIO LA ROJA. Lucas Oviedo fue expulsado contra Unión de Mar del Plata. FOTO DE ALEJANDRO CASAMAYOU (ESPECIAL PARA LA GACETA) VIO LA ROJA. Lucas Oviedo fue expulsado contra Unión de Mar del Plata. FOTO DE ALEJANDRO CASAMAYOU (ESPECIAL PARA LA GACETA)
Por Carlos Chirino 10 Abril 2012
Los futbolistas no se cansan de repetir que en el Argentino A hay más lucha que juego. Ese puede ser uno de los motivos por lo que San Martín sufrió 11 expulsiones en los 29 partidos que lleva disputados. "En este certamen se juega siempre al límite. Nadie te regala nada. Hay mucho más roce que en la B Nacional", aseguró Gonzalo Rodríguez, que fue el último jugador "santo" en ver la tarjeta roja. "Lo mío fue porque estuve discutiendo con un rival. Estoy arrepentido por lo que hice. Esto me servirá de experiencia", agregó.

En los "albirrojos" ninguna línea se salvó de la máxima sanción. Un arquero, cinco defensores, tres volantes y dos delanteros fueron los expulsados. El 15 de febrero, en el choque contra Juventud Antoniana en Salta, terminó con nueve hombres por las rojas que vieron Emanuel Loeschbor y Lucas Hoyos. "Siempre hablamos de que debemos tratar de estar tranquilos para no sufrir expulsiones. Esta es una etapa crucial y no debemos regalar nada. Tenemos que corregir el déficit de las expulsiones", analizó Hernán Mattiuzzo.

De las 11 rojas, siete fueron en la ronda clasificatoria y cuatro en lo que va de la fase final. Otro dato para tener en cuenta es que sólo tres jugadores se fueron a los vestuarios antes de tiempo en La Ciudadela. Las otras rojas se la sacaron en Salta (3), Misiones (2), Villa María, Olavarría y Pergamino. "En este torneo quedó demostrado que los árbitros son localistas. Mi expulsión fue por doble amarilla. La primera me la sacaron porque supuestamente estaba haciendo tiempo y la otra por una falta en el área", dijo el arquero. Gustavo Ibáñez también coincidió con el golero. "A los fallos de los árbitros lo sufrimos en varios partidos jugando de visitante. Molesta mucho, pero para lograr el objetivo hay que pelear con todo", aseguró el "Súper Ratón". "También hay que tener en cuenta que en este torneo hay más lucha que juego. La mayoría de los partidos se hacen muy cortados por la gran cantidad de faltas", precisó Hoyos.

Además de las 11 expulsiones, en total recibieron 90 amarillas. El promedio es de 3,1 amarillas por encuentro. Demasiado alto.

"Al ser un sólo equipo el que asciende directamente a la B Nacional, los futbolistas prácticamente nos jugamos la vida en cada jugada", aseguró Nicolás Triviño. El mendocino, que por una lesión ya no podrá jugar en lo que resta del certamen, fue expulsado el 18 de septiembre del año pasado contra Gimnasia y Tiro, en Salta. "Fue por doble amarilla. La primera me la sacaron por un cruce a un rival, donde llegué tarde. Y la segunda por una mano en el área, donde me cobraron penal. Es verdad que cuando entramos a la cancha las pulsaciones están a mil, pero debemos ser más cuidadosos", agregó.

Capitán y líder

Con 10 amarillas, el capitán Loeschbor encabeza la nómina de amonestados y no podrá jugar el domingo (en horario a confirmar) contra Central Córdoba, de Santiago. "Debemos cuidarnos de las expulsiones. En un torneo tan parejo como este, es mucha ventaja jugar con futbolistas menos", enfatizó Miguel Amaya.

Está claro que el "santo" juega siempre al límite y para que sus chances de pelear por el ascenso crezcan, deberá tener cuidado con las tarjetas.

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