BIEN Y MAL. Balvorín aporta en la red contraria, pero le falta conectarse con el resto de sus compañeros. LA GACETA / FOTO DE HÉCTOR PERALTA
12 Febrero 2012 Seguir en 

Las caras del final lo decían todo. A pesar del agónico grito de Hernán Pérez, a los 93?, en San Martín nadie estaba conforme con el resultado final.
Es que el "santo", a pesar de todas las limitaciones que evidenció ayer, y que viene acarreando a lo largo del torneo, había hecho los méritos suficientes para quedarse con la victoria. Pero por esas cosas que tiene el fútbol, está vez sufrió su propia medicina, esa que hace una semana había amargado a Racing en Córdoba.
Con todas sus limitaciones a cuestas, el equipo que dirige Pedro Monzón se llevó prácticamente por delante a un Central Córdoba que vino a refugiarse atrás y casi canta "bingo". El "ferroviario" llegó dos veces y facturó, pero pecó en defensa y se quedó con las ganas de hacer saltar la banca.
A pesar de que el equipo salvó la ropa en la última jugada, en el vestuario local terminaron masticando bronca.
"Nos vamos con un sabor agridulce porque el partido estaba para ganarlo. Creamos muchas situaciones, pero fallamos el la puntada final y por eso no pudimos ganar. Hay que seguir trabajando. Una vez que se nos abra el arco, otra será la historia", afirmó Pérez, el bombero que apagó el incendio en La Ciudadela.
El volante tuvo sensaciones encontradas. Si bien marcó el gol, lamentó que el equipo no haya podido lograr la victoria. "Uno siempre sueña con convertir un gol, pero lamentablemente no pudimos ganar. Lo bueno fue el esfuerzo que hizo todo el grupo para sacar adelante un partido complicado", explicó la "Bruja".
El otro goleador "santo" de la tarde también lamentó el empate. "Me tocó volver a convertir, pero es una lástima no haber ganado. El resultado no es justo. Hicimos todo para llevarnos los tres puntos y, la verdad, nos da un poco de impotencia el resultado final", dijo Gustavo Balvorín.
"Debemos estar un poco más concentrados en las jugadas de pelota parada. En este torneo casi todos los partidos se definen por esa vía. Pero creo que vamos por el buen camino", finalizó.
Es que el "santo", a pesar de todas las limitaciones que evidenció ayer, y que viene acarreando a lo largo del torneo, había hecho los méritos suficientes para quedarse con la victoria. Pero por esas cosas que tiene el fútbol, está vez sufrió su propia medicina, esa que hace una semana había amargado a Racing en Córdoba.
Con todas sus limitaciones a cuestas, el equipo que dirige Pedro Monzón se llevó prácticamente por delante a un Central Córdoba que vino a refugiarse atrás y casi canta "bingo". El "ferroviario" llegó dos veces y facturó, pero pecó en defensa y se quedó con las ganas de hacer saltar la banca.
A pesar de que el equipo salvó la ropa en la última jugada, en el vestuario local terminaron masticando bronca.
"Nos vamos con un sabor agridulce porque el partido estaba para ganarlo. Creamos muchas situaciones, pero fallamos el la puntada final y por eso no pudimos ganar. Hay que seguir trabajando. Una vez que se nos abra el arco, otra será la historia", afirmó Pérez, el bombero que apagó el incendio en La Ciudadela.
El volante tuvo sensaciones encontradas. Si bien marcó el gol, lamentó que el equipo no haya podido lograr la victoria. "Uno siempre sueña con convertir un gol, pero lamentablemente no pudimos ganar. Lo bueno fue el esfuerzo que hizo todo el grupo para sacar adelante un partido complicado", explicó la "Bruja".
El otro goleador "santo" de la tarde también lamentó el empate. "Me tocó volver a convertir, pero es una lástima no haber ganado. El resultado no es justo. Hicimos todo para llevarnos los tres puntos y, la verdad, nos da un poco de impotencia el resultado final", dijo Gustavo Balvorín.
"Debemos estar un poco más concentrados en las jugadas de pelota parada. En este torneo casi todos los partidos se definen por esa vía. Pero creo que vamos por el buen camino", finalizó.
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