"Don José" sembró una tradición que no paró de crecer

30 Diciembre 2011
El pedido fue de ambos: no olvidar a "Don" Montiglio. El papá de César y Alejandra está presente a toda hora. Es que José se hace cargo de ellos en todo momento y desde hace muchos años, cuando tuvo que sobrellevar el fallecimiento de la mujer de la casa, se ganó el lugar que para sus players ocupa hasta el día de hoy.

"A mi papá lo tengo en lo más alto. Estuvo presente en todos los momentos y no tengo palabras para decir lo que siento por él", tira el hombre "decano". Ella, la defensora, concuerda y explica el motivo de tanto amor. "Mi papá nos dio todo, a los siete hermanos por igual", cuenta Alejandra.

Don José les inculcó a todos sus hijos el amor por la redonda, habiendo dado sus mayores pasos con ella a sus pies, en Amalia. Sus hijos tuvieron la misión de transmitir esa pasión, y lo lograron a la perfección, formando sus propias familias, futboleras al mango.

Los resultados están a la vista, César sumando experiencia en la primera "decana" y "Ale" contando títulos con las "santas". Incluso convive con su marido José Valdez, otro ex jugador, y su hijo Mauricio, que con 12 años sigue sus ejemplos, en Aconquija.

Si bien la cuestión de camiseta estuvo bastante repartida desde los comienzos, cada uno triunfó en sus lugares. Aunque en esto fue César el más visionario : "mi viejo me quiso llevar a San Martín desde chico, pero yo siempre estuve convencido de que quería jugar en Atlético". Mal no le fue.

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