MADRID.- Madrid tendrá, por primera vez en su historia, una mujer al frente del Ayuntamiento. Ana Botella, esposa del ex presidente de Gobierno, José Aznar (1996-2004), será elegida alcaldesa el 27 de diciembre. Reemplazará a Alberto Ruiz Gallardón, que será el ministro de Justicia de Mariano Rajoy.
Ultraconservadora y ultracatólica, casada con Aznar desde 1977, madre de tres hijos y con 57 años, la dirigente del Partido Popular (PP) es una fervorosa defensora de la familia como la columna vertebral de la sociedad, rechaza el aborto y el matrimonio homosexual y no cree en la igualdad entre hombres y mujeres.
En los últimos años, Botella acaparó titulares más por sus polémicas declaraciones que por sus actividades políticas. Cuando Madrid superó en 2010 el techo legal de contaminación ambiental que marca la Unión Europea, comentó: "el paro (desempleo) asfixia más". Luego, culpó al "polvo africano" de esa situación. En 2005, desató la ira de la comunidad homosexual española al afirmar: "las manzanas no son peras; si se suma una manzana y una pera, nunca puede dar dos manzanas". Dos años antes, había vinculado la inmigración con la delincuencia.
La oposición en Madrid, ciudad con casi 3,3 millones de habitantes, denunció que los ciudadanos no votaron a Botella para el cargo, por lo que se estaría vulnerando la voluntad popular. La izquierda desconfía de ella por sus posiciones religiosas y la relaciona con los Legionarios de Cristo Rey, uno de los grupos más integristas dentro de la Iglesia católica. También la criticaron por haber afirmado que las calles de Madrid no pueden limpiarse bien por los indigentes que no tienen hogar. "Son una dificultad añadida", dijo.
Extrovertida, habladora, a la que le encanta caer bien y figurar en primera fila y en todas las fotos, no sólo tiene detractores. Sus seguidores la adoran y ven en esta funcionaria de carrera el símbolo de la mujer hecha a sí misma.
Rajoy, en tanto, avanzó con la integración de su gabinete, en el que la economía es prioridad absoluta y con medidas urgentes de austeridad destinadas a reactivar la economía. El nuevo ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, 51 años, tendrá la difícil tarea de combinar rigor y reformas, y evitar que España caiga en recesión a inicios de 2012.
"Vivimos momentos difíciles, con crisis múltiples: internacional, financiera, del euro, en España, del mercado laboral, del sector financiero, de la competitividad. Pero con el esfuerzo de todos, estaremos en la dirección de una senda de sostenibilidad y que de alguna forma volveremos otra vez a los niveles de prosperidad", aseveró De Guindos, ex presidente del banco Lehman Brothers en España y Portugal entre 2006 a 2008, fecha de su quiebra. De 2002 a 2004, había sido secretario de Economía de Aznar.
Sólo cuatro mujeres fueron nombradas ministras, pero una de ellas, Soraya Saenz de Santamaria, la más joven del gabinete con sus 40 años, ocupará funciones estratégicas de número dos del Ejecutivo y portavoz del Gobierno. Con su juramento y designaciones, Rajoy confirma que se rodea de funcionarios de su más estrecha colaboración. (Télam-AFP-DPA)