En el aeropuerto internacional de Ezeiza ayer hubo una mezcla de bronca y resignación entre los pasajeros afectados por la cancelación de vuelos internacionales de Aerolíneas Argentinas. Algunos llevaban hasta tres días varados en la terminal sin tener ninguna precisión acerca de cuándo podrían emprender sus viajes. La indignación generalizada se sintetizó en dos quejas reiteradas: la falta de información y la escasa asistencia de la compañía.
Las pantallas estaban dominadas por el rojo: los ocho vuelos internacionales programados fueron cancelados. A los usuarios de la línea de bandera no les quedó más remedio que aguardar con paciencia, con la esperanza de que el conflicto gremial se resolviera lo antes posible.
A media tarde, cuando los pasajeros ya habían asumido que sería otro día de frustración, Aerolíneas informó a través de un comunicado la reprogramación de sus vuelos internacionales para hoy, y explicaron: "fueron suspendidos por las medidas de fuerza encubiertas, realizadas por la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (APTA), liderada por Ricardo Cirielli".
En el comunicado se informó que la reprogramación estará sujeta a que se resuelva el conflicto gremial. En este reajuste previsto para hoy están contemplados los siguientes vuelos: el 1386 a México para las 10.00; el 1302 a Miami para las 10.30; el 1160 a Barcelona para las 13; el 1182 a Auckland para las 13.30, y el 1132 a Madrid previsto para las 16.
Ante este anuncio, algunas personas se mostraron desconfiadas, ya que no fue la primera vez que Aerolíneas informaba que podían completar sus viajes. "Primero estuvimos dos días demorados en Tucumán", se quejó Emilio Azorín, que junto con su esposa trata de volver a España, su país de origen, desde el viernes cuando se desató el conflicto.
"Allí nos dijeron que en Buenos Aires estaba todo resuelto y que podríamos tomar nuestro vuelo a Madrid sin problemas, pero cuando llegamos esta mañana, nos comunicaron que lo habían cancelado", agregó Azorín que, además, contó que su mujer se verá obligada a faltar al trabajo. Cansados de esperar, ambos solicitaron un reembolso para sacar pasaje con otra compañía, pero, como es común en estos casos, Aerolíneas rechazó el pedido. (Especial)
Las pantallas estaban dominadas por el rojo: los ocho vuelos internacionales programados fueron cancelados. A los usuarios de la línea de bandera no les quedó más remedio que aguardar con paciencia, con la esperanza de que el conflicto gremial se resolviera lo antes posible.
A media tarde, cuando los pasajeros ya habían asumido que sería otro día de frustración, Aerolíneas informó a través de un comunicado la reprogramación de sus vuelos internacionales para hoy, y explicaron: "fueron suspendidos por las medidas de fuerza encubiertas, realizadas por la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (APTA), liderada por Ricardo Cirielli".
En el comunicado se informó que la reprogramación estará sujeta a que se resuelva el conflicto gremial. En este reajuste previsto para hoy están contemplados los siguientes vuelos: el 1386 a México para las 10.00; el 1302 a Miami para las 10.30; el 1160 a Barcelona para las 13; el 1182 a Auckland para las 13.30, y el 1132 a Madrid previsto para las 16.
Ante este anuncio, algunas personas se mostraron desconfiadas, ya que no fue la primera vez que Aerolíneas informaba que podían completar sus viajes. "Primero estuvimos dos días demorados en Tucumán", se quejó Emilio Azorín, que junto con su esposa trata de volver a España, su país de origen, desde el viernes cuando se desató el conflicto.
"Allí nos dijeron que en Buenos Aires estaba todo resuelto y que podríamos tomar nuestro vuelo a Madrid sin problemas, pero cuando llegamos esta mañana, nos comunicaron que lo habían cancelado", agregó Azorín que, además, contó que su mujer se verá obligada a faltar al trabajo. Cansados de esperar, ambos solicitaron un reembolso para sacar pasaje con otra compañía, pero, como es común en estos casos, Aerolíneas rechazó el pedido. (Especial)








