Aumenta en forma alarmante, al ritmo de la obesidad

14 Noviembre 2011
El número de personas con diabetes crece en la Argentina. Así lo demuestra la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo: en 2005 el porcentaje de diabéticos en nuestra sociedad era del 8,4% y en 2009 del 9.6%. O sea que creció un 14% en tan sólo cuatro años, y va de la mano de la obesidad. Ante tal realidad el doctor José Esteban Costa Gil, ex presidente de la Sociedad Argentina de Diabetes, le expresó a LA GACETA que las cifras los están impulsando a buscar la manera de estimular la predicción y la prevención de la enfermedad. "Hay que mejorar los recursos y las estrategias para que los enfermos reciban un tratamiento adecuado", destacó.

No aparece sola

La enfermedad casi siempre va acompañada de otras afecciones que necesitan ser asistidas con la misma fuerza que la diabetes: obesidad, hipertensión arterial y dislipidemias (alteraciones de las grasas en sangre) conocidas como colesterol y triglicéridos. La mayor parte de los diabéticos tipo 2 (aquellos que no necesitan insulina al inicio de la afección) padecen sobrepeso o son obesos, son hipertensos y tienen valores altos de colesterol y de triglicéridos.

El médico recordó que el estudio "Steno 2" del investigador Peter Gaede -presentado en el Congreso Argentino de Diabetes- demostró que el tratamiento simultáneo de la diabetes, la hipertensión arterial y las dislipidemias disminuye el riesgo de enfermedad de las arterias y del corazón y hasta aumenta la expectativa de vida en los diabéticos.

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Para tratar esta situación tan compleja, Costa Gil recomienda a los equipos de salud que informen a la población sobre las medidas básicas -sin medicamentos- para luchar contra la diabetes. Es decir, inducirla a que cambie el estilo de vida. Las personas con diabetes deben acompañar con hábitos saludables la terapia con remedios. "Los cambios en el estilo de vida se suman a los medicamentos, pero no los sustituyen. Por eso es clave la adherencia a la terapia. Nadie es más importante para lograr buenos resultados que la propia persona afectada", remarcó.

Costa Gil también dio una buena noticia: no se necesita perder mucho peso para lograr un resultado excelente sobre la diabetes. Diversos estudios, como el realizado en Finlandia (Finnish Diabetes Prevention Study) y otro en Estados Unidos (Diabetes Prevention Program) demostraron que cuidar la dieta, hacer ejercicio y bajar sólo un 7% del peso ya es eficaz para que personas con alto riesgo de sufrir diabetes la eviten o retarden su aparición.

Cifras pavorosas

Se estima que en el mundo hay 440.000 chicos con diabetes tipo 1 y cada día cerca de 200 menores de 15 años desarrollan esa enfermedad crónica, lo que significa unos 70.000 casos nuevos por año. En la Argentina se estima que hay unos 15.000 chicos menores de 20 años con diabetes tipo 1. Esta tiene un ritmo de incremento del 3% anual en niños y adolescentes y del 5% en menores de cinco años. La tipo 2 también está aumentando de manera alarmante en niños y adolescentes.

En este marco, y como complemento de los esfuerzos para controlar una patología que amenaza seriamente con convertirse en pandemia en los próximos años, es indispensable centrar la atención en el tratamiento intensivo del paciente y -en particular- en la educación diabetológica que reciben tanto él como su familia y el entorno, especialmente en paciente pediátricos.

No es el equipo médico aislado el que podrá tratarlo sino su propio entendimiento y dedicación para respetar las pautas y recomendaciones que el equipo de salud le brinda. Por ejemplo, cuando un niño y su familia entienden por qué es clave que se mida el nivel de glucosa entre cinco y seis veces por día, lo hace. Cando es algo impuesto sin entender la dimensión o importancia, es complejo lograrlo.

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