Por miedo a engordar muchas mamás comen mal

La carencia de nutrientes aumenta el riesgo de tener hijos de bajo peso, retarda el desarrollo del feto y afecta la salud del niño hasta su adultez.

MUCHO CUIDADO. Las embarazadas necesitan suplemento de hierro y ácido fólico porque la mayoría sufre déficit de nutrientes, según un sondeo. KORAORGANICS.COM MUCHO CUIDADO. Las embarazadas necesitan suplemento de hierro y ácido fólico porque la mayoría sufre déficit de nutrientes, según un sondeo. KORAORGANICS.COM
02 Noviembre 2011
En el marco del Mes de la Familia, que se celebró en octubre en la Argentina, se alertó sobre la necesidad de evitar el déficit de vitaminas y minerales durante el embarazo. Es una situación frecuente en mujeres de todas las condiciones sociales, que repercute negativamente sobre la salud de la madre y del bebé, desde la gestación hasta la adultez.

"A partir del segundo trimestre de embarazo la madre tiene más requerimiento de energía, proteínas y nutrientes, especialmente vitaminas y minerales", advierte la especialista en Nutrición y Diabetes, Susana Salzberg. Ella es asesora del comité de la especialidad en la Sociedad Argentina de Diabetes.

Necesitan suplementos

Las embarazadas que reciben una alimentación adecuada y que no sufrieron carencias previas a la concepción también sufren déficit de nutrientes, ya que la ingesta alimentaria no es suficiente para cubrir la recomendación de hierro y de ácido fólico indicada para el período de gestación. "Por eso es importante la administración de suplementos de estos nutrientes", subrayó Salzberg.

La Encuesta Nacional de Nutrición y Salud que se realizó en el país hace un par de años demostró que un porcentaje importante de embarazadas padecían déficit de calorías, proteínas, calcio, hierro, vitamina B12, ácido fólico y también de vitamina A. Si bien el mayor porcentaje de embarazadas con falta de nutrientes eran de hogares pobres o indigentes, la diferencia no fue tan importante con las de los hogares no pobres. "Esta situación -reflexionó Salzberg- nos hace pensar que habría un factor cultural condicionante".

Proceso complejo

La deficiente nutrición de la madre -antes y durante el embarazo- no sólo influye en el crecimiento y desarrollo del niño durante la gestación y su salud durante los primeros meses de vida, sino que también repercute en la edad adulta. El mecanismo es complejo, aunque para simplificar podríamos decir que el feto se adapta al limitado aporte de nutrientes por parte de la madre generando cambios en su metabolismo. "Esos cambios generan predisposición para desarrollar enfermedades en su vida adulta, tales como males coronarios, hipertensión y diabetes", enumeró la doctora. Salzberg.

En ocasiones, es necesaria la suplementación de vitaminas y minerales para prevenir los déficits en el embarazo. Si la madre comienza a tomar ácido fólico unas tres o cuatro semanas antes de concebir disminuirán sensiblemente la posibilidad de que su hijo nazca con malformaciones congénitas del tubo neural (anencefalia, hidrocefalia, espina bífida y otras).

"Entonces, la buena alimentación es básica en la embarazada, pero cuando por diversos motivos la madre no cubre el requerimiento de nutrientes con el aporte de alimentos, es imprescindible la suplementación farmacológica", aseveró la nutricionista y diabetóloga.

Ojo con las restricciones

Durante muchos años, la premisa del obstetra era que la embarazada no aumentara más de seis o siete kilos durante el embarazo. El miedo a engordar durante la gestación condujo a muchísimas mamás a la restricción alimenticia. "Tal actitud, lejos de beneficiarlas, terminó perjudicando a la madre y al hijo, ya que la pobre alimentación y el déficit de nutrientes aumentó el riesgo de tener hijos de bajo peso y de retardo de crecimiento intrauterino. Ambas situaciones favorecen la morbi-mortalidad neonatal y un mayor riesgo de patologías cardiometabólicas en la adultez", indicó Salzberg.

Relación peso y edad

Por el contrario -y si bien no se recomienda que la futura mamá experimente una suba desmedida de peso- actualmente el concepto de aumento de peso durante el embarazo depende del peso previo que tuvo la madre antes de embarazarse y de la edad materna.

"A modo de ejemplo -dice Susana Salzberg-, recordemos que una adolescente embarazada tiene que cubrir los requerimientos de nutrientes para el crecimiento del feto y del suyo propio, por lo cual necesita mayor aporte de calcio, vitaminas y minerales que en una gestante adulta".

Falsa creencia

Y para echar definitivamente por tierra un concepto erróneo ampliamente difundido, que afirma que las vitaminas engordan, la médica fue terminante: "las vitaminas no son nutrientes que aporten calorías, y por lo tanto no engordan".

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