Tambalea el gobierno griego

Renuncian oficialistas y la oposición pide elecciones. Hay pánico en los mercados del mundo entero.

EN LA CUERDA FLOJA. El primer ministro griego llega a una reunión de gabinete. REUTERS
EN LA CUERDA FLOJA. El primer ministro griego llega a una reunión de gabinete. REUTERS
01 Noviembre 2011
ATENAS, Grecia.- La decisión del gobierno griego de someter a referendo el acuerdo de ayuda financiera europea, alcanzado esta semana en Bruselas, provocó una grave crisis política con llamados a la renuncia del primer ministro desde la oposición y el oficialismo, además de fuertes objeciones de los socios de la eurozona.

Los mercados tuvieron una reacción altamente negativa al sorpresivo anuncio del premier griego, Giorgos Papandreu, con caídas generalizadas de las bolsas europeas ante el temor de que una votación negativa provoque desastrosas consecuencias sobre Grecia y el resto de la eurozona.

El anuncio también provocó una rebelión en el oficialismo griego. Seis miembros importantes y al menos tres diputadas del partido socialista PASOK de Papandreu pidieron su renuncia y elecciones anticipadas, e incluso una de las legisladores, Milena Apostolaki, renunció a la agrupación y se proclamó independiente.

Otra diputada socialista, Vasso Papandreu, llamó a crear un gobierno de unidad nacional sin Papandreu, que garantice el paquete de asistencia financiera.

Horas más tarde, una tercera diputada del PASOK, Eva Kaili, dijo que el referendo anularía el acuerdo alcanzado con la eurozona y "hace posible la quiebra del país". Otros seis importantes miembros del PASOK solicitaron por carta al premier Papandreu que renuncie.

Más temprano, el líder de la oposición griega, el conservador Antonis Samaras, rechazó también los planes de Papandreu y exigió adelantar de inmediato los comicios, que están previstos para el año que viene.

Fuera de Grecia, autoridades y países de la Unión Europea (UE) manifestaron directa o indirectamente fuertes objeciones a los planes del referendo.

En una cumbre extraordinaria, los líderes de los 17 países de la UE que usan el euro aprobaron la semana pasada un nuevo plan de asistencia a Grecia, que incluye una condonación de un 50% de la deuda griega por parte de la banca europea y un préstamo adicional de unos 130.000 millones de euros.

El crédito está condicionado a que el gobierno griego continúe con la aplicación de medidas de fuerte ajuste, con rebajas salariales, de pensiones y despidos de estatales, que ya provocó un gran rechazo popular. (NA)

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