29 Octubre 2011 Seguir en 
FRÁNCFORT/MADRID/ROMA.- La mayoría de las Bolsas europeas cerraron la semana en rojo, tras vivir el jueves una de las jornadas más positivas del año, gracias a los acuerdos alcanzados en la cumbre europea en Bruselas. Ayer, los mercados habían abierto al alza, arrastrados por el optimismo de la víspera. Pero a lo largo del día las ganancias se fueron moderando hasta pasar a zona de pérdidas.
El Dax (Fráncfort) marcó la excepción: abrió con la tendencia alcista del jueves, pasó gran parte de la tarde de ayer con pérdidas y cerró con moderada suba del 0,13%, hasta los 6.346,19 puntos. El Ibex (Madrid) registró una curva similar, pero terminó con una caída del 0,5% hasta los 9.224,4 enteros. También cayeron el CAC (París, un 0,59%), el MIB (Milán, un 1,78%) y el FTSE (Londres, un 0,2%). El índice EuroStoxx 50 bajó un 0,59%, hasta los 2.462,36 puntos.
Los jefes de Estado y de Gobierno de la Eurozona habían acordado el jueves un paquete de medidas para mejorar la defensa ante la crisis, que fue recibido con euforia por las Bolsas. Sin embargo, según analistas financieros, los inversores se preguntan ahora cómo se aplicarán esas resoluciones.
Lo que más influyó en el humor cambiante de los mercados fue el mal resultado de la subasta de bonos a 10 años, por parte de Italia. La situación avivó el escepticismo de inversores respecto del plan para enfrentar la crisis de la región. "El mercado se asustó; esto nos dice que aún no nos podemos relajar y que Italia debe ahondar su reestructuración", dijo un gerente de fondos europeos. Los costos de endeudamiento de Italia se elevaron a máximos récord, lo que hizo dudar sobre la capacidad del Gobierno del primer ministro, Silvio Berlusconi, de cumplir con sus compromisos en medio de la crisis.
El rendimiento de 6,06% pagado en la subasta fue el mayor desde el lanzamiento del euro y no estuvo lejos del nivel alcanzado antes de que en agosto el Banco Central Europeo interviniera para reducir los costos de los créditos para Roma al comprar papeles italianos.
Italia, la tercera mayor economía de la Eurozona, se encuentra una vez más en el centro de la crisis de deuda ante los temores de que sus costos de endeudamiento se eleven a niveles que sobrepasen la capacidad del bloque de proveer ayuda, en medio de la inestabilidad política crónica de Roma.
Berlusconi dijo que el récord en los rendimientos podría afectar las finanzas del país, pero insistió en que Italia cumpliría con su objetivo de ordenar el presupuesto para 2013. Golpeado por escándalos y en disputas con sus aliados de coalición, prometió a sus socios europeos un paquete de medidas para impulsar la economía y para reducir su enorme deuda pública, pero no logró convencer a los mercados. Estas reformas, que incluyen elevar la edad jubilatoria, facilitar el despido de trabajadores y un permiso para colocar a empleados públicos en un esquema especial de despidos, desataron la oposición de los gremios, y se duda de que puedan ser implementadas.
Los Gobiernos de Francia y de Alemania mostraron abiertamente su exasperación por la promesa de reformas incumplida. Temen que la crisis en Italia genere una situación de emergencia más amplia, que amenace la propia existencia del euro. Incluso si el debilitado Premier se las arregla para hacer aprobar las reformas, la mayoría no podría regir hasta mediados de 2012. Es poco probable que los mercados permanezcan pacientes por demasiado tiempo más.
En la turbia atmósfera política italiana se especuló con que el paquete de medidas podría ser parte de un pacto entre Berlusconi y su aliado político de la Liga del Norte, Umberto Bossi, para mantener el Gobierno hasta fin de año. Berlusconi negó la versión. (DPA-Reuters)
El Dax (Fráncfort) marcó la excepción: abrió con la tendencia alcista del jueves, pasó gran parte de la tarde de ayer con pérdidas y cerró con moderada suba del 0,13%, hasta los 6.346,19 puntos. El Ibex (Madrid) registró una curva similar, pero terminó con una caída del 0,5% hasta los 9.224,4 enteros. También cayeron el CAC (París, un 0,59%), el MIB (Milán, un 1,78%) y el FTSE (Londres, un 0,2%). El índice EuroStoxx 50 bajó un 0,59%, hasta los 2.462,36 puntos.
Los jefes de Estado y de Gobierno de la Eurozona habían acordado el jueves un paquete de medidas para mejorar la defensa ante la crisis, que fue recibido con euforia por las Bolsas. Sin embargo, según analistas financieros, los inversores se preguntan ahora cómo se aplicarán esas resoluciones.
Lo que más influyó en el humor cambiante de los mercados fue el mal resultado de la subasta de bonos a 10 años, por parte de Italia. La situación avivó el escepticismo de inversores respecto del plan para enfrentar la crisis de la región. "El mercado se asustó; esto nos dice que aún no nos podemos relajar y que Italia debe ahondar su reestructuración", dijo un gerente de fondos europeos. Los costos de endeudamiento de Italia se elevaron a máximos récord, lo que hizo dudar sobre la capacidad del Gobierno del primer ministro, Silvio Berlusconi, de cumplir con sus compromisos en medio de la crisis.
El rendimiento de 6,06% pagado en la subasta fue el mayor desde el lanzamiento del euro y no estuvo lejos del nivel alcanzado antes de que en agosto el Banco Central Europeo interviniera para reducir los costos de los créditos para Roma al comprar papeles italianos.
Italia, la tercera mayor economía de la Eurozona, se encuentra una vez más en el centro de la crisis de deuda ante los temores de que sus costos de endeudamiento se eleven a niveles que sobrepasen la capacidad del bloque de proveer ayuda, en medio de la inestabilidad política crónica de Roma.
Berlusconi dijo que el récord en los rendimientos podría afectar las finanzas del país, pero insistió en que Italia cumpliría con su objetivo de ordenar el presupuesto para 2013. Golpeado por escándalos y en disputas con sus aliados de coalición, prometió a sus socios europeos un paquete de medidas para impulsar la economía y para reducir su enorme deuda pública, pero no logró convencer a los mercados. Estas reformas, que incluyen elevar la edad jubilatoria, facilitar el despido de trabajadores y un permiso para colocar a empleados públicos en un esquema especial de despidos, desataron la oposición de los gremios, y se duda de que puedan ser implementadas.
Los Gobiernos de Francia y de Alemania mostraron abiertamente su exasperación por la promesa de reformas incumplida. Temen que la crisis en Italia genere una situación de emergencia más amplia, que amenace la propia existencia del euro. Incluso si el debilitado Premier se las arregla para hacer aprobar las reformas, la mayoría no podría regir hasta mediados de 2012. Es poco probable que los mercados permanezcan pacientes por demasiado tiempo más.
En la turbia atmósfera política italiana se especuló con que el paquete de medidas podría ser parte de un pacto entre Berlusconi y su aliado político de la Liga del Norte, Umberto Bossi, para mantener el Gobierno hasta fin de año. Berlusconi negó la versión. (DPA-Reuters)
Lo más popular







