Las provincias vuelven a ceder su independencia
Tras un período de holgura financiera, este año las provincias volverán a cerrar con déficit, esta vez de $ 9.000 millones en conjunto, que se duplicaría en 2012. Las más afectadas esperan un guiño del Gobierno nacional para poder sobrellevar la crisis. Una opción es la toma de fondos del exterior.
23 Octubre 2011 Seguir en 
Las provincias argentinas cerrarán sus cuentas este año con un preocupante déficit fiscal de $ 9.000 millones y duplicarán ese rojo en 2012 porque desde enero comenzarán a pagar sus abultadas deudas con la Nación, por lo que aumentará fuerte su dependencia financiera de la Casa Rosada.
En medio de una profunda crisis internacional con algunos coletazos que ya tocan al país, los gobernadores dependerán como nunca en los últimos años de la decisión de la Casa Rosada para no terminar 2012 ahogados por los vencimientos y las demandas sociales en alza.
Al menos seis de las 16 provincias que se inscribieron en el plan de desendeudamiento ya le pidieron a Cristina Fernández que prorrogue por un año el período de gracia que prevé el Programa Federal de Desendeudamiento (PFD), pero la Presidenta no respondió.
Senadores nacionales encabezados por el rionegrino Pablo Verani preparan un proyecto de ley en el Congreso para prorrogar el inicio de los pagos y esperan aprobarlo antes de diciembre, lo cual también dependerá del oficialismo y la venia presidencial. Según fuentes de la Rosada, la Presidenta tiene en carpeta el regreso del Programa de Asistencia Financiera (PAF), aplicado entre 2005 y 2009, duramente criticado por "discrecional" por gobernadores como Juan Schiaretti.
El Presupuesto 2012 destinará $ 6.984 millones en asistencia a las jurisdicciones con inconvenientes para afrontar las cuotas del PFD y también volverá a atenuar las restricciones sobre el comportamiento fiscal por las consecuencias que aún persisten de la crisis financiera internacional de 2008 en la estructura del gasto. Los gobernadores deberán enfrentar las demandas salariales y los vencimientos de deuda con menos capacidad financiera, por la ralentización de la recaudación y la reducción del fondo sojero por la caída de los precios.
El PDF prevé el pago de $ 68.353 millones en 227 cuotas mensuales (hasta 2030) con una tasa anual del 6% y dispone como garantía la coparticipación, por lo que la Nación podrá reducir en el acto el giro de los fondos impositivos a la jurisdicción que se atrase con el compromiso.
Sólo en 2012, las provincias deben pagar unos $ 7.293 millones de deudas contraídas con organismos internacionales y otros $ 3.115 millones del pasivo con la Nación, lo que se sumará al rojo de $ 11.000 millones por el aumento del gasto público.
El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) pronosticó que, si el gasto crece al 35% hasta fin de año, las gobernaciones podrían registrar un déficit fiscal total de $ 13.444 millones.
La mayoría de las provincias revirtió en 2010 el déficit registrado en 2009, a partir de adelantos del Tesoro Nacional, y terminó con un superávit de $ 5.487 millones, aunque Buenos Aires, Mendoza, Santa Cruz y Santa Fe conservaron el "rojo".
Mientras, aún resta poco más de dos meses para finalizar 2011 y el rojo a la vista ya toca los $ 8.450 millones con una proyección de $ 9.000 millones tras el desembolso de los sueldos públicos de este mes, noviembre y diciembre.
Guillermo Giussi, experto en gestión fiscal de la consultora Economía & Regiones, precisó que el déficit crecerá un 125 por ciento respecto de 2010, para ubicarse muy cerca del registrado en 2009, cuando había alcanzado los $ 10.000 millones. "Se ve un retroceso en comparación con 2010. El gasto pasó del 26% al 30% anual y los recursos bajan del 31% al 28%. Eso determina un reacomodamiento fiscal que terminará por cerrar con un rojo de $ 9.000 millones este año", dijo Giussi.
Un análisis de la consultora Abeceb.com indica que la toma de fondos en los mercados externos se perfila cada vez más como la "opción infranqueable" que otorgaría a las provincias un respiro ante la situación de sus finanzas.
La cuestión salarial es clave e incluso es la que determina si el año será bueno o malo, dado que por cada dos pesos en caja, uno va a parar a salarios, mientras que la Nación destina sólo el 15 por ciento de sus recursos a sueldos.
El propio ministro de Economía de Santa Fe, Ángel Sciara, admitió que el déficit de la provincia será de entre $ 1.100 y $ 1.200 millones este año por las subas salariales que no se habían presupuestado.
En Mendoza, la oposición le pide a Celso Jaque que blanquee el déficit de $ 1.000 millones que le dejará a su sucesor, pero el Ejecutivo descartó hablar del tema hasta después de las elecciones de hoy
Tierra del Fuego prevé un déficit financiero de $ 550 millones para 2012 mientras que provincias como Chaco, San Luis, San Juan, Santiago del Estero y Capital Federal (con la emisión de un bono Tango de por medio) prevén terminar el año próximo con las cuentas equilibradas. Buenos Aires, Corrientes, Formosa, Jujuy, Córdoba, Río Negro, La Pampa y Santa Cruz aún no presentaron sus proyectos de presupuesto a las legislaturas, pero las estimaciones privadas indican que volverían a presentar rojos.
En medio de una profunda crisis internacional con algunos coletazos que ya tocan al país, los gobernadores dependerán como nunca en los últimos años de la decisión de la Casa Rosada para no terminar 2012 ahogados por los vencimientos y las demandas sociales en alza.
Al menos seis de las 16 provincias que se inscribieron en el plan de desendeudamiento ya le pidieron a Cristina Fernández que prorrogue por un año el período de gracia que prevé el Programa Federal de Desendeudamiento (PFD), pero la Presidenta no respondió.
Senadores nacionales encabezados por el rionegrino Pablo Verani preparan un proyecto de ley en el Congreso para prorrogar el inicio de los pagos y esperan aprobarlo antes de diciembre, lo cual también dependerá del oficialismo y la venia presidencial. Según fuentes de la Rosada, la Presidenta tiene en carpeta el regreso del Programa de Asistencia Financiera (PAF), aplicado entre 2005 y 2009, duramente criticado por "discrecional" por gobernadores como Juan Schiaretti.
El Presupuesto 2012 destinará $ 6.984 millones en asistencia a las jurisdicciones con inconvenientes para afrontar las cuotas del PFD y también volverá a atenuar las restricciones sobre el comportamiento fiscal por las consecuencias que aún persisten de la crisis financiera internacional de 2008 en la estructura del gasto. Los gobernadores deberán enfrentar las demandas salariales y los vencimientos de deuda con menos capacidad financiera, por la ralentización de la recaudación y la reducción del fondo sojero por la caída de los precios.
El PDF prevé el pago de $ 68.353 millones en 227 cuotas mensuales (hasta 2030) con una tasa anual del 6% y dispone como garantía la coparticipación, por lo que la Nación podrá reducir en el acto el giro de los fondos impositivos a la jurisdicción que se atrase con el compromiso.
Sólo en 2012, las provincias deben pagar unos $ 7.293 millones de deudas contraídas con organismos internacionales y otros $ 3.115 millones del pasivo con la Nación, lo que se sumará al rojo de $ 11.000 millones por el aumento del gasto público.
El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) pronosticó que, si el gasto crece al 35% hasta fin de año, las gobernaciones podrían registrar un déficit fiscal total de $ 13.444 millones.
La mayoría de las provincias revirtió en 2010 el déficit registrado en 2009, a partir de adelantos del Tesoro Nacional, y terminó con un superávit de $ 5.487 millones, aunque Buenos Aires, Mendoza, Santa Cruz y Santa Fe conservaron el "rojo".
Mientras, aún resta poco más de dos meses para finalizar 2011 y el rojo a la vista ya toca los $ 8.450 millones con una proyección de $ 9.000 millones tras el desembolso de los sueldos públicos de este mes, noviembre y diciembre.
Guillermo Giussi, experto en gestión fiscal de la consultora Economía & Regiones, precisó que el déficit crecerá un 125 por ciento respecto de 2010, para ubicarse muy cerca del registrado en 2009, cuando había alcanzado los $ 10.000 millones. "Se ve un retroceso en comparación con 2010. El gasto pasó del 26% al 30% anual y los recursos bajan del 31% al 28%. Eso determina un reacomodamiento fiscal que terminará por cerrar con un rojo de $ 9.000 millones este año", dijo Giussi.
Un análisis de la consultora Abeceb.com indica que la toma de fondos en los mercados externos se perfila cada vez más como la "opción infranqueable" que otorgaría a las provincias un respiro ante la situación de sus finanzas.
La cuestión salarial es clave e incluso es la que determina si el año será bueno o malo, dado que por cada dos pesos en caja, uno va a parar a salarios, mientras que la Nación destina sólo el 15 por ciento de sus recursos a sueldos.
El propio ministro de Economía de Santa Fe, Ángel Sciara, admitió que el déficit de la provincia será de entre $ 1.100 y $ 1.200 millones este año por las subas salariales que no se habían presupuestado.
En Mendoza, la oposición le pide a Celso Jaque que blanquee el déficit de $ 1.000 millones que le dejará a su sucesor, pero el Ejecutivo descartó hablar del tema hasta después de las elecciones de hoy
Tierra del Fuego prevé un déficit financiero de $ 550 millones para 2012 mientras que provincias como Chaco, San Luis, San Juan, Santiago del Estero y Capital Federal (con la emisión de un bono Tango de por medio) prevén terminar el año próximo con las cuentas equilibradas. Buenos Aires, Corrientes, Formosa, Jujuy, Córdoba, Río Negro, La Pampa y Santa Cruz aún no presentaron sus proyectos de presupuesto a las legislaturas, pero las estimaciones privadas indican que volverían a presentar rojos.








