20 Octubre 2011 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Más disciplina fiscal y más Europa: esa es la lección que la Eurozona asegura que le dejará la crisis de la deuda. Pero sus estados miembros aún difieren sobre el precio que deberán pagar para lograr una verdadera integración europea. Más allá de las esperadas medidas de emergencia, el presidente de la Unión Europea (UE), Herman Van Rompuy, prevé presentar algunas propuestas para reforzar la gobernanza en la cumbre europea de este domingo en Bruselas. La idea es crear un auténtico "gobierno económico" de la Eurozona (formada por 17 de los 27 países de UE), para supervisar las cuentas y las reformas de los miembros del bloque monetario.
La elite de Bruselas ha destacado en varias oportunidades que la UE no tiene forma de resolver una crisis presupuestaria que afecte a sus Estados miembros, por lo que urge reforzar la "gobernanza". Francia y Alemania ya anunciaron su deseo de reorganizar la estructura de la Eurozona con un "verdadero gobierno económico", constituido por un consejo de estado y de gobierno, que se reunirá al menos dos veces al año.
Durante la cumbre del domingo, se prevé que se presente la candidatura de Van Rompuy para la presidencia de esa instancia, con un mandato de dos años y medio. Así, Van Rompuy se convertiría en "Señor Euro": sería presidente de la Unión Europea y presidiría además las cumbres de los dirigentes de la Unión Monetaria.
El Banco Central Europeo (BCE) propuso crear el cargo de ministro de Finanzas de la Eurozona para controlar su presupuesto. Algunos países como Alemania y Holanda fueron más lejos y propusieron crear el puesto de "supercomisario" o "Mister austeridad", que serviría de mano derecha al presidente del gobierno económico. No cabe duda de que más allá de la turbulencia financiera, lo que está en juego es el futuro de la Unión Monetaria. El marco de política económica que se creó para la Eurozona, con una política monetaria común y políticas fiscales nacionales bajo el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC), no tiene en cuenta la posibilidad de una recesión tan profunda como para desestabilizar el equilibrio fiscal de la región. "La opción de una posible modificación de los tratados será evocada" en el texto final de la cumbre del domingo, sin ir más lejos, "ya que no hay acuerdo sobre el tema", precisó una fuente europea. (NA)
La elite de Bruselas ha destacado en varias oportunidades que la UE no tiene forma de resolver una crisis presupuestaria que afecte a sus Estados miembros, por lo que urge reforzar la "gobernanza". Francia y Alemania ya anunciaron su deseo de reorganizar la estructura de la Eurozona con un "verdadero gobierno económico", constituido por un consejo de estado y de gobierno, que se reunirá al menos dos veces al año.
Durante la cumbre del domingo, se prevé que se presente la candidatura de Van Rompuy para la presidencia de esa instancia, con un mandato de dos años y medio. Así, Van Rompuy se convertiría en "Señor Euro": sería presidente de la Unión Europea y presidiría además las cumbres de los dirigentes de la Unión Monetaria.
El Banco Central Europeo (BCE) propuso crear el cargo de ministro de Finanzas de la Eurozona para controlar su presupuesto. Algunos países como Alemania y Holanda fueron más lejos y propusieron crear el puesto de "supercomisario" o "Mister austeridad", que serviría de mano derecha al presidente del gobierno económico. No cabe duda de que más allá de la turbulencia financiera, lo que está en juego es el futuro de la Unión Monetaria. El marco de política económica que se creó para la Eurozona, con una política monetaria común y políticas fiscales nacionales bajo el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC), no tiene en cuenta la posibilidad de una recesión tan profunda como para desestabilizar el equilibrio fiscal de la región. "La opción de una posible modificación de los tratados será evocada" en el texto final de la cumbre del domingo, sin ir más lejos, "ya que no hay acuerdo sobre el tema", precisó una fuente europea. (NA)
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Crisis económica mundial
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