La risa calma a los ancianos con demencia

30 Septiembre 2011
SIDNEY.- Reírse es una buena medicina para los ancianos con demencia, y lo mejor es que no tiene efectos colaterales. El terapeuta australiano Jean-Paul Bell era originalmente un "payamédico" que trabajaba con niños enfermos, pero ahora hace reír a los mayores.

Bell también fue el terapeuta central de un estudio realizado en Sidney respecto del impacto de la terapia del humor sobre el estado de ánimo, la agitación, los problemas conductuales y las relaciones sociales en pacientes con demencia. El estudio demostró que sus participantes eran más felices.

"El objetivo del programa Play-Up y lo que estamos haciendo en el Instituto Artístico de Salud es alentar a los pacientes a jugar más, porque creemos que tienen el potencial de mantenerse jugando hasta el último suspiro", dijo Bell.

Vestido con una chaqueta azul brillante con botones dorados y listones en los hombros, Bell usa una combinación de juegos, bromas y canciones para divertir a los ancianos. Además de verse más contentos, los pacientes estaban un 20% más tranquilos, lo que permite que no tomen medicamentos. (Reuter)

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