Estados Unidos está lejos de haber superado el trauma

Por Peer Meinert y Marco Mierke, columnistas de DPA.

12 Septiembre 2011
WASHINGTON.- Por un instante, el tiempo parece haberse detenido en la política estadounidense. La crisis económica, las disputas políticas, el desempleo. Durante un par de horas, todo parece haber sido olvidado. Diez años después de los atentados, el luto dejó a un lado las fuertes divisiones políticas que afectan el país. ¿Un rayo de esperanza? EEUU viene sacudiéndose con fuerza en las últimas semanas y meses, ante un Presidente que no logra contener los efectos de la crisis. Las deudas son tan altas que algunos sostienen que apenas pueden ser afrontadas. Además, el miedo al terrorismo permanece. Así lo demuestran las masivas medidas de seguridad. "Camino a la derrota", dijo Barack Obama sobre Al Qaeda. Pero los cortes de calle en Nueva York y Washington, la búsqueda de explosivos bajo de los puentes y puntos estratégicos hablan de otra situación. EEUU está lejos de haber superado el trauma.

Diez años después de los ataques, el país no es el mismo. El ex presidente George W. Bush embarcó a su país en dos guerras de las que Obama trata de salir. Sin embargo, las tropas no regresan victoriosas. Obama ya estaría satisfecho con que Bagdad y Kabul no volvieran a sumergirse en el caos. Como reacción a los ataques del 11-S, Bush inauguró el concepto de "guerra preventiva" y mostró la disposición de EEUU de embarcarse en guerras en soledad y a pesar de los reparos de aliados.

Obama rompió con esta estrategia y trabajó más estrechamente con sus aliados, porque el país ya no cuenta con los recursos para afrontar por su propia cuenta otro emprendimiento bélico. Así lo demostró la intervención en Libia, donde por primera vez en una acción de este tipo EEUU se ubicó en "segunda fila", detrás de los países europeos. Un símbolo de los nuevos tiempos, a 10 años del 11-S. (DPA)

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