Los dúplex invadieron el pulmón del barrio

Parte del predio fue vendido por la Sociedad de Empleados de Comercio. Los dueños construyen viviendas. Malestar de los vecinos

MENOS ESPACIO PARA QUE SE DIVIERTAN LOS CHICOS. Detrás de los juegos infantiles se observan las construcciones habitacionales. Ya están a la venta, por medio de una inmobiliaria.  LA GACETA / FOTOS DE FRANCO VERA MENOS ESPACIO PARA QUE SE DIVIERTAN LOS CHICOS. Detrás de los juegos infantiles se observan las construcciones habitacionales. Ya están a la venta, por medio de una inmobiliaria. LA GACETA / FOTOS DE FRANCO VERA
26 Agosto 2011
El pulmón verde que ocupaba casi dos manzanas se fue achicando ante la mirada impotente de los vecinos. Después de 30 años de soñar -y de pelear- por una megaplaza, los habitantes del barrio Ampliación Kennedy redujeron sus expectativas de disponer de un predio libre para que jueguen los chicos. Mientras tanto ven elevarse la construcción de 14 dúplex. En la esquina de México y Federico Helguera, donde la fe popular había levantado una gruta -que ahora está vacía- la edificación crece a pasos agigantados. Las obras no están terminadas todavía, pero ya se instaló el cartel de "se vende".

La plaza Las Américas está enmarcada por las calles Federico Helguera, pasaje Tagle, Castro Barros y México. Sobre esta última, hacia Castro Barros, se alza la capilla en honor a San Francisco Solano, y hacia el otro extremo se ubica la nueva construcción, con la que prácticamente se desayunaron los vecinos un buen día.

"Es una lástima que se achique. Peleamos tanto por mantener este predio como un pulmón del barrio... Logramos que se colocaran juegos para los chicos. La gente disfruta este espacio todo el día. Algunas familias vienen a la tarde a tomar mate. Doña Raquel Castro, que murió el año pasado, andaba por entero tratando de mejorar la plaza. Ella gestionó la construcción de la caminería. En ese tiempo los vecinos estábamos enfrentados porque unos querían armar canchas de fútbol y otros preferían un espacio para juegos infantiles. Imagínese si Doña Raquel hubiera sabido todo esto", se lamenta Juan Córdoba.

"Desde un principio los vecinos dijimos que el predio iba a ser utilizado para plaza, a excepción de la capilla, que está en el mismo terreno y que fue donada. Pero la Sociedad de Empleados de Comercio hizo su negocio y vendió las tierras. Nosotros queríamos que al lado del templo se abriera un destacamento policial, porque la seccional 12, que nos corresponde, tiene 12 barrios para atender. ¡Es muchísimo, no da abasto!", exclama una vecina de Federico Helguera casi México, que prefirió no identificarse.

Sin embargo, otra vecina, ubicada justo en la esquina, dice que está chocha con que se construyan viviendas. "Ahí se escondían malvivientes y asaltaban a toda hora. Mire lo que le pasó a Elda Hovannes; la pobre salió en todos los diarios. Los sábados y domingos era un nido de delincuentes, ¿para qué queremos un espacio mal cuidado?", se pregunta. Ella también pide reserva de su nombre para no exponerse a los comentarios de los vecinos. "Hay muchos que no opinan como yo", explica bajando el tono de la voz.

"Todo es legal"

Consultado por LA GACETA, el concejal Oscar Ramón Cano, secretario de Administración y Actas de la Sociedad de Empleados y Obreros de Comercio, reconoció que los predios pertenecían a la institución desde 1975. "El gremio compró esos terrenos para hacer el barrio y donó una parte al arzobispado para la construcción de la iglesia. Otra parte se la vendió a un particular (que es el que está haciendo construir los dúplex). Tenemos todos los papeles que lo acreditan. Incluso la cancha también está en terrenos nuestros y hemos pagado todos los impuestos. Todo está en regla", asegura el edil. "Yo sé que hay mucha gente que quiere hacernos quedar mal, pero no lo van a lograr porque todo es legal", reconoció.

Ajeno a todos los planteos de los adultos, Joaquín, de ocho años, juega con su pelota en el predio antes de que su mamá lo llame a almorzar. "Acá venimos todos los días con mis amigos. Pero los juegos están todos rotos porque se suben los grandes", explica muy serio. Y de pronto escucha que lo llaman y se va corriendo.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios