09 Julio 2003 Seguir en 
El presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Osvaldo Cornide, se manifestó optimista respecto del gobierno del presidente Néstor Kirchner, pero advirtió que hacen falta medidas económicas para reactivar la producción en el país.
"El mensaje del presidente Kirchner cuando asumió fue positivo, y las medidas políticas que tomó en relación con la Corte Suprema de Justicia y con el PAMI también fueron positivas. Y no lo digo yo: tiene un 80% de adhesión en la población", señaló Cornide.
El dirigente fue uno de los panelistas en la presentación de la "Primera Conferencia argentina de responsabilidad social empresaria", que se desarrolló en esta ciudad y que fue organizada por la Fundación del Tucumán.
En diálogo con LA GACETA, el titular de CAME consideró que más allá de los primeros pasos dados por la gestión de Kirchner, hacen falta ahora medidas económicas que apunten a la reindustrialización del país."Sin una industria fuerte no habrá trabajo para la gente que está desocupada. Y esa es la peor lacra que tenemos, porque de allí derivaron la pobreza y el hambre", resaltó.
Cornide calificó de positiva la actitud presidencial en favor de la producción y el trabajo. "Cuando había pleno empleo industrial, le iba bien al comercio", recordó.
"Hay dos prioridades: redistribución de riqueza para que la gente tenga plata para consumir y créditos sobre todo para las PyME, a tasas y plazos adecuados para poder pagar sueldos y poner en marcha la capacidad ociosa del país", precisó.
Los créditos
Cornide opinó que es indispensable fijar líneas especiales de redescuentos del Banco Central, canalizadas por la banca oficial para que haya otros plazos y otros intereses.
El titular de CAME remarcó que lo ideal sería que los créditos otorgaran un plazo de gracia de tres años, para que el sector PyME pueda rearmarse de capital. En su opinión, también son necesarias tasas de un dígito.Sobre un posible contagio al resto de la banca, Cornide remarcó que el sistema financiero privado argentino es bastante perverso.
Señaló que los bancos están totalmente líquidos y no prestan a las PyME, sino que canalizan los créditos a través de las tarjetas con un interés de financiamiento del 64%; o de los préstamos personales, con tasas del 30%.
Los afectados
El presidente de la CAME admitió que hay muchos sectores empresarios argentinos que se sienten afectados porque el presidente de la Nación no los recibió. "A mí eso no me importa mucho. Me importa que se tomen medidas para incentivar la producción y el consumo", subrayó.Cornide reclamó un Estado no empresario, pero con políticas que defiendan el mercado interno.
"El mensaje del presidente Kirchner cuando asumió fue positivo, y las medidas políticas que tomó en relación con la Corte Suprema de Justicia y con el PAMI también fueron positivas. Y no lo digo yo: tiene un 80% de adhesión en la población", señaló Cornide.
El dirigente fue uno de los panelistas en la presentación de la "Primera Conferencia argentina de responsabilidad social empresaria", que se desarrolló en esta ciudad y que fue organizada por la Fundación del Tucumán.
En diálogo con LA GACETA, el titular de CAME consideró que más allá de los primeros pasos dados por la gestión de Kirchner, hacen falta ahora medidas económicas que apunten a la reindustrialización del país."Sin una industria fuerte no habrá trabajo para la gente que está desocupada. Y esa es la peor lacra que tenemos, porque de allí derivaron la pobreza y el hambre", resaltó.
Cornide calificó de positiva la actitud presidencial en favor de la producción y el trabajo. "Cuando había pleno empleo industrial, le iba bien al comercio", recordó.
"Hay dos prioridades: redistribución de riqueza para que la gente tenga plata para consumir y créditos sobre todo para las PyME, a tasas y plazos adecuados para poder pagar sueldos y poner en marcha la capacidad ociosa del país", precisó.
Los créditos
Cornide opinó que es indispensable fijar líneas especiales de redescuentos del Banco Central, canalizadas por la banca oficial para que haya otros plazos y otros intereses.
El titular de CAME remarcó que lo ideal sería que los créditos otorgaran un plazo de gracia de tres años, para que el sector PyME pueda rearmarse de capital. En su opinión, también son necesarias tasas de un dígito.Sobre un posible contagio al resto de la banca, Cornide remarcó que el sistema financiero privado argentino es bastante perverso.
Señaló que los bancos están totalmente líquidos y no prestan a las PyME, sino que canalizan los créditos a través de las tarjetas con un interés de financiamiento del 64%; o de los préstamos personales, con tasas del 30%.
Los afectados
El presidente de la CAME admitió que hay muchos sectores empresarios argentinos que se sienten afectados porque el presidente de la Nación no los recibió. "A mí eso no me importa mucho. Me importa que se tomen medidas para incentivar la producción y el consumo", subrayó.Cornide reclamó un Estado no empresario, pero con políticas que defiendan el mercado interno.







