01 Agosto 2011 Seguir en 
SAN PABLO.- Otro ministro de Dilma Rousseff está en la cuerda floja, lo que profundiza las tensiones y divisiones en el gabinete brasileño. Esta vez se trata del conductor de la cartera de Defensa, Nelson Jobim, quien confesó públicamente que el año pasado no votó por la Presidenta sino por su rival para el máximo cargo, el opositor José Serra, del Partido de centroderecha Social Democracia Brasileña.
Jobim está al frente del Ministerio desde 2007, cuando lo designó el entonces presidente, Luiz Inacio Lula da Silva. La semana pasada reveló al diario "Folha de San Pablo" que votó a Serra, porque es su amigo desde hace décadas y su padrino de casamiento. Aclaró que Rousseff sabía que él no iba a votarla el año pasado.
El ministro de Defensa está afiliado al centrista Partido de Movimiento Democrático Brasileño, aliado en el Gobierno del Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff y Lula, y fue ex ministro de Justicia de Fernando Henrique Cardoso (1995-2003).
Sus dichos generaron un profundo malestar en el gabinete. El ministro de la Secretaría General de la Presidencia, Gilberto Carvalho, calificó como "innecesaria" la revelación de Jobim, que abrió nuevas grietas entre él y los funcionarios que militan en el PT. "Su caso lo está tratando personalmente la Presidenta Dilma", agregó, mientras aumentan los rumores sobre una salida del cargo.
Las diferentes posiciones quedaron a la vista. Uno de los máximos referentes del PT, el ex ministro coordinador de Lula, José Dirceu, defendió la permanencia de Jobim al afirmar que "es un progresista, no es de derecha", mientras que el diputado Jilmar Tatto (también del PT), por el contrario, consideró que el cuestionado ministro "está del otro lado hace mucho tiempo, está esperando ser echado". (Especial-Télam)
Jobim está al frente del Ministerio desde 2007, cuando lo designó el entonces presidente, Luiz Inacio Lula da Silva. La semana pasada reveló al diario "Folha de San Pablo" que votó a Serra, porque es su amigo desde hace décadas y su padrino de casamiento. Aclaró que Rousseff sabía que él no iba a votarla el año pasado.
El ministro de Defensa está afiliado al centrista Partido de Movimiento Democrático Brasileño, aliado en el Gobierno del Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff y Lula, y fue ex ministro de Justicia de Fernando Henrique Cardoso (1995-2003).
Sus dichos generaron un profundo malestar en el gabinete. El ministro de la Secretaría General de la Presidencia, Gilberto Carvalho, calificó como "innecesaria" la revelación de Jobim, que abrió nuevas grietas entre él y los funcionarios que militan en el PT. "Su caso lo está tratando personalmente la Presidenta Dilma", agregó, mientras aumentan los rumores sobre una salida del cargo.
Las diferentes posiciones quedaron a la vista. Uno de los máximos referentes del PT, el ex ministro coordinador de Lula, José Dirceu, defendió la permanencia de Jobim al afirmar que "es un progresista, no es de derecha", mientras que el diputado Jilmar Tatto (también del PT), por el contrario, consideró que el cuestionado ministro "está del otro lado hace mucho tiempo, está esperando ser echado". (Especial-Télam)







