01 Agosto 2011 Seguir en 

Una luz de esperanza se encendió en la madrugada de ayer para cuatro pacientes que esperaban un órgano para seguir viviendo. Tres son de Buenos Aires y uno de Tucumán. La posibilidad de prolongar sus vidas la dio la decisión que un joven tucumano había tomado para el caso de que falleciera. Los familiares cumplieron su voluntad, informó la directora del Cucai Tucumán, Natalia Grinblat. Las circunstancias del deceso del donante, en cambio, no fueron divulgadas.
La ablación múltiple tuvo lugar en el hospital Padilla. El corazón, el hígado, el páncreas y un riñón fueron destinados a tres pacientes que se encontraban en lista de espera nacional. El otro riñón se destinó a un tucumano que desde hace varios años vive gracias a la diálisis. Las córneas y el tejido osteoarticular se guardaron en bancos del Padilla, detalló Grinblat.
Ayer, la alegría y el apuro jugaron una partida entre corridas y nerviosismo. Tres equipos médicos en dos aviones sanitarios, sumados al equipo provincial de ablación, intervinieron en el operativo multiorgánico. Escudándose en criterios de confidencialidad, la directora del Incucai se abstuvo de brindar a LA GACETA datos sobre la identidad del donante y de los receptores. Tampoco quiso revelar cuál era el sanatorio privado donde se realizaba ayer la cirugía de implante del riñón al paciente tucumano.
Operativo Nº 14
"Este procedimiento marca un evento importante que permite sacar a varios pacientes de emergencia nacional. A través de este órgano que reciben podrán seguir con vida", destacó Grinblat. La especialista remarcó que se trata del operativo Nº 14 que se realiza este año en Tucumán. "Una cifra muy superior a la que se venía manejando en años anteriores", dijo con satisfacción. Destacó el hecho de que todo el hospital Padilla funcionó en forma coordinada. "Desde la terapia intensiva, pasando por el quirófano y el personal de emergencia y médico, hasta el administrativo", remarcó.
La página del Incucai indica que en Tucumán todavía hay 258 pacientes que esperan un órgano para salvar su vida.
La ablación múltiple tuvo lugar en el hospital Padilla. El corazón, el hígado, el páncreas y un riñón fueron destinados a tres pacientes que se encontraban en lista de espera nacional. El otro riñón se destinó a un tucumano que desde hace varios años vive gracias a la diálisis. Las córneas y el tejido osteoarticular se guardaron en bancos del Padilla, detalló Grinblat.
Ayer, la alegría y el apuro jugaron una partida entre corridas y nerviosismo. Tres equipos médicos en dos aviones sanitarios, sumados al equipo provincial de ablación, intervinieron en el operativo multiorgánico. Escudándose en criterios de confidencialidad, la directora del Incucai se abstuvo de brindar a LA GACETA datos sobre la identidad del donante y de los receptores. Tampoco quiso revelar cuál era el sanatorio privado donde se realizaba ayer la cirugía de implante del riñón al paciente tucumano.
Operativo Nº 14
"Este procedimiento marca un evento importante que permite sacar a varios pacientes de emergencia nacional. A través de este órgano que reciben podrán seguir con vida", destacó Grinblat. La especialista remarcó que se trata del operativo Nº 14 que se realiza este año en Tucumán. "Una cifra muy superior a la que se venía manejando en años anteriores", dijo con satisfacción. Destacó el hecho de que todo el hospital Padilla funcionó en forma coordinada. "Desde la terapia intensiva, pasando por el quirófano y el personal de emergencia y médico, hasta el administrativo", remarcó.
La página del Incucai indica que en Tucumán todavía hay 258 pacientes que esperan un órgano para salvar su vida.







