31 Julio 2011 Seguir en 

Es un paréntesis que conjuga excesos, nervios y todo tipo de transgresiones. Desde el viernes a la noche hasta el domingo nos abalanzamos sobre todo lo que no pudimos hacer durante la semana. Hay abusos en la comida, el tabaco, el alcohol, las salidas y las emociones. Encuentros familiares con discusiones, partidos de fútbol que despiertan ira y angustia desmedida. Los resultados se reflejan en las salas de emergencias el lunes temprano: es el momento con más intervenciones a causa de males cardiovasculares.







