El dolor tira abajo el tratamiento

27 Julio 2011
En los grandes hospitales de la capital, donde hay mayor concentración de enfermos terminales, el control del dolor no es lo más importante. Así lo comprobó el médico Felipe Palazzo cuando realizó una evaluación y seguimiento del dolor en pacientes oncológicos internados en los hospitales Zenón Santillán, Avellaneda y Maternidad entre 2004 y 2010. Detectó que más del 74% sufrió dolores severos a moderados y que sólo un 27,69% de los tratamientos analgésicos estaban bien indicados..

El estudio fue presentado en la Universidad Nacional de Tucumán como tesis de doctorado.

"Según la Organización Mundial de la Salud, cada día cuatro millones de personas sufren dolor por cáncer y la mayoría de ellas no obtiene adecuado control del dolor. Sin embargo, cuando el dolor es diagnosticado, tratado, evaluado y seguido correctamente se puede reducir del 80 al 90% de los casos", explicó el especialista. "Un 15% de los pacientes con cáncer presentan dolor no relacionado al cáncer. Es por eso que uno de los más importantes objetivos en clínica oncológica es asegurar al paciente una adecuada analgesia. Para un control eficiente deben estar correctamente seguidos y monitorizados, usar opioides y coadyuvantes (antiinflamatorios no esteroides, laxantes, antieméticos, corticoides, antidepresivos, anticonvulsivantes y otros)", explicó el médico oncólogo.

"Los pacientes con dolor no controlado tienen un deterioro de la calidad de vida por varias causas: disminución de la capacidad funcional, de la fuerza muscular, del apetito y del sueño. También aumento de la ansiedad, la depresión y las somatizaciones; falta de concentración, alteración de las relaciones sociales y sexuales; sentimiento de carga para la familia, sufrimiento espiritual y hasta crisis de fe", enfatizó, al enumerar las consecuencias del dolor físico.

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