Los socios europeos se pelean y el euro se debilita

No hay acuerdo respecto del rescate para Grecia y ahora se teme que Italia colapse ante su elevado nivel de endeudamiento: 120% del PBI. Rodríguez Zapatero acusa a Merkel de no ofrecer una respuesta firme ante el caos financiero. La participación de los privados en las negociaciones es el punto de desacuerdo.

DIERON LA CARA. Van Rompuy y Rodríguez Zapatero hablaron con la prensa tras la reunión de ministros de finanzas. AFP
DIERON LA CARA. Van Rompuy y Rodríguez Zapatero hablaron con la prensa tras la reunión de ministros de finanzas. AFP
13 Julio 2011
BRUSELAS.- La interminable crisis de endeudamiento de Grecia y las amenazas que penden sobre Italia y España volvieron a presionar a los ministros de Economía de la Unión Europea (UE), divididos ante la conveniencia de convocar este viernes la enésima reunión sobre la grave situación en la zona euro.

El presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, de visita en Madrid, no excluyó la convocatoria de una nueva reunión de los 27 socios del bloque, a ser posible este viernes, para tratar la crisis de Grecia, que amenaza con contagiarse a otros socios como Italia, miembro del G-7 y que se creía hasta ahora alejada del foco de tensión. "Somos perfectamente conscientes de que estamos en una fase decisiva de la crisis de endeudamiento", aseguró el comisario de Asuntos Económicos del bloque, Olli Rehn. "Estamos dispuestos a hacer todo lo que sea necesario para (salvar) a Grecia", agrego el ministro germano de Finanzas, Wolfgang Schäuble.

Mientras los ministros europeos de Economía debatían en Bruselas, el euro seguía depreciándose respecto al dólar y los mercados continuaban metiendo presión a la eurozona. La vicepresidenta económica y ministra española de ramo, Elena Salgado, permaneció en Madrid para una reunión urgente con el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. En medio de fuertes divisiones entre partidarios y detractores de esa nueva convocatoria sobre Grecia, tras constatar el fracaso del Eurogrupo de este lunes que no logró avances para cerrar los flecos pendientes en el segundo rescate a Atenas, por cerca de 100.000 millones de euros, los socios del bloque comunitario exhibieron nuevamente una cacofonía evidente.

"No está descartado, pero tampoco está decidido", comentó lacónico un portavoz de Van Rompuy. No obstante, fuentes diplomáticas de la UE informaron que Alemania y Holanda, entre otros socios, no ven con buenos ojos una nueva convocatoria urgente pues sólo contribuiría -dicen- a ahondar las diferencias de criterio entre los socios. La manzana de la discordia que mantiene paralizado el segundo bote salvavidas para Atenas se centra en el nuevo "eje" Berlín-La Haya, una alianza circunstancial formada en las últimas horas, que exige que la participación de los acreedores privados en el segundo rescate heleno sea obligatoria, y quienes apuestan por que sea voluntaria, como España.

En rueda de prensa en Madrid, Van Rompuy y Rodríguez Zapatero, pidieron una respuesta europea firme, articulada, clara y rápida a la crisis en los mercados de la deuda europea, e instó a los socios más poderosos de la UE a comprometerse con la sostenibilidad de Grecia. Zapatero mandó en ese sentido un recado subliminal a la canciller germana, Angela Merkel, por la supuesta inflexiblidad de Berlín en mantener la obligatoriedad de esa participación de bancos y aseguradoras privadas europeas, que podría ascender a cerca de 28.000 millones de euros, al menos, según el ministro belga del ramo, Didier Reynders.

La ministra austríaca de Finanzas, Maria Fekter, fue mucho más vaga en cuanto a una nueva reunión sobre Grecia, y aseguró que otra cita al respecto podría, eventualmente, convocarse para finales de este mes. No obstante, la noticia tomó por sorpresa a casi todos los ministros de Economía y Finanzas de los 27 socios, reunidos en un Consejo ayer.

Anoche, los 17 ministros del ramo del Eurogrupo no lograron cerrar acuerdos sustanciales en torno al segundo rescate de Atenas, tras los 110.000 millones aprobados por la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) el año pasado. El tema queda para septiembre, o como pronto finales de agosto, comentaron fuentes diplomáticas comunitarias.

La preocupación mayor, aparte de Grecia, este lunes y martes se centró en la situación de Italia, con su elevada deuda pública, 120% del PBI, cuando el pacto de estabilidad permite un máximo del 60%, y sobre todo en los riesgos de contagio de la crisis helena al país transalpino.

El ministro italiano del ramo, Giulio Tremonti, apenas estuvo una hora en el consejo de ministros de finanzas y salió a Roma para tomar parte en un encuentro sobre las nuevas medidas de ajuste que debe tomar el país para evitar la presión de los mercados y las agencias de calificación crediticia.

El único acuerdo tangible de la reunión fue el compromiso de la UE para recapitalizar a las entidades bancarias que suspendan los test de estrés, cuyos resultados se darán a conocer este viernes, en medio de gran expectación. (DPA)

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