11 Julio 2011 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El fracaso en la regulación detrás del colapso del mercado hipotecario estadounidense en 2007 fue, en parte, producto de la influencia política de la propia industria financiera, señala un estudio difundido esta semana por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Deniz Igan y Prachi Mishra, economistas del Departamento de Estudios del FMI, constatan en el último número de la publicación mensual "Finanzas & Desarrollo", que los gastos en lobby de la banca de EE.UU. "están directamente relacionados con el voto de los legisladores sobre proyectos de ley críticos durante los años previos a la crisis".
Las economistas resaltan a la vez que "los proyectos de ley con regulaciones que la industria consideraba desfavorables tenían muchas menos probabilidades de ser aprobados que los que proponían la desregulación financiera".
Igan y Mishra exponen en su artículo los resultados de un estudio elaborado a partir del seguimiento de la actuación de 787 integrantes del Senado y de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, y de 500 lobbistas registrados.
"Los agentes privados pueden alterar el curso de la acción del gobierno y manipular a los legisladores para obtener utilidades injustificadas y adaptar el panorama de la regulación financiera a sus necesidades", advierten. (Télam)
Deniz Igan y Prachi Mishra, economistas del Departamento de Estudios del FMI, constatan en el último número de la publicación mensual "Finanzas & Desarrollo", que los gastos en lobby de la banca de EE.UU. "están directamente relacionados con el voto de los legisladores sobre proyectos de ley críticos durante los años previos a la crisis".
Las economistas resaltan a la vez que "los proyectos de ley con regulaciones que la industria consideraba desfavorables tenían muchas menos probabilidades de ser aprobados que los que proponían la desregulación financiera".
Igan y Mishra exponen en su artículo los resultados de un estudio elaborado a partir del seguimiento de la actuación de 787 integrantes del Senado y de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, y de 500 lobbistas registrados.
"Los agentes privados pueden alterar el curso de la acción del gobierno y manipular a los legisladores para obtener utilidades injustificadas y adaptar el panorama de la regulación financiera a sus necesidades", advierten. (Télam)







