El votante podrá optar entre 16 boletas
Los votantes tucumanos se encontrarán el 14 de agosto con varias nóminas para elegir candidatos a diputados y las duplas presidenciales. La UCR presenta listas de seis grupos internos. La dispersión de votos puede demorar el escrutinio. Paciencia o "voto armado".
La realización de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), el 14 de agosto próximo, llegará con muchas novedades, pero también con algunas similitudes con otras elecciones.
¿Qué cambia? En primer lugar, las mismas internas son la principal novedad, donde los partidos políticos, en el caso de Tucumán, presentarán a sus candidatos a Presidente y diputados nacionales.
Otra novedad es que los padrones y las mesas de votación serán mixtas, dejando de lado el antiguo sistema de votación separado de acuerdo al sexo del votante.
Las autoridades electorales nacionales confirmaron que "va a haber que buscar dónde votar por orden alfabético" y aseguraron que "lo más probable es que los votantes lo hagan en la misma escuela que lo hacen siempre". Es decir, que se tendrían que unificar algunos centros de votación.
Con los cuartos oscuro comenzarán los dolores de cabeza, tanto para votantes como para las autoridades de mesa. ¿Por qué? Porque allí cada uno de los partidos políticos presentarán a todos los grupos internos que compiten por una misma categoría.
En Tucumán, por ejemplo, los sufragantes encontrarán en el cuarto oscuro 16 boletas electorales para diputados, de las cuales nueve llevarán candidatos presidenciales. ¿Por qué? Porque de las 11 fuerzas políticas que competirán por las cinco bancas en juego, la Unión Cívica Radical (UCR) postulará seis grupos internos que pujarán entre sí. Mientras que los restantes 10 partidos, frentes o alianzas se presentarán con una boleta única para diputados.
El votante tendrá que actuar con paciencia, buscando el partido de su preferencia entre toda la oferta electoral. Una forma para ayudarse será buscar la boleta por el color que la identificará o por las fotos que llevará, ya que las "papeletas" se diferenciarán entre sí por ambos aspectos. El votante, por otro lado, podría concurrir con "el voto armado", es decir, con una lista completa o con los votos parciales de distintas fuerzas guardado en el bolsillo. Por supuesto que esos papeles deberá llevarlos "escondidos", para evitar la anulación del voto. "Voto cantado", puede expresar el presidente de mesa o algunos de los fiscales presentes, procediendo a anular ese sufragio.
Si el sufragio armado previamente, el ciudadano tendrá que armarse de paciencia y buscar el papel de su elección, guardarlo en el sobre y depositarlo en la urna.
A partir de ese momento el problema será para las autoridades de mesa, ya que deberán realizar un escrutinio diferenciado, luego de que terminen de sufragar todos los votantes presentes en la fila de votación.
Contar los votos de los partidos que presenten boleta única no será engorroso. La principal dificultad, con seguridad, aparecerá en el conteo de los sufragios a favor de los postulantes radicales. Serán seis listas, con otros tantos fiscales que controlarán que el recuento se realice con toda transparencia. En ese caso, el orden del escrutinio será fundamental para alejar cualquier tipo de suspicacias.
¿Qué cambia? En primer lugar, las mismas internas son la principal novedad, donde los partidos políticos, en el caso de Tucumán, presentarán a sus candidatos a Presidente y diputados nacionales.
Otra novedad es que los padrones y las mesas de votación serán mixtas, dejando de lado el antiguo sistema de votación separado de acuerdo al sexo del votante.
Las autoridades electorales nacionales confirmaron que "va a haber que buscar dónde votar por orden alfabético" y aseguraron que "lo más probable es que los votantes lo hagan en la misma escuela que lo hacen siempre". Es decir, que se tendrían que unificar algunos centros de votación.
Con los cuartos oscuro comenzarán los dolores de cabeza, tanto para votantes como para las autoridades de mesa. ¿Por qué? Porque allí cada uno de los partidos políticos presentarán a todos los grupos internos que compiten por una misma categoría.
En Tucumán, por ejemplo, los sufragantes encontrarán en el cuarto oscuro 16 boletas electorales para diputados, de las cuales nueve llevarán candidatos presidenciales. ¿Por qué? Porque de las 11 fuerzas políticas que competirán por las cinco bancas en juego, la Unión Cívica Radical (UCR) postulará seis grupos internos que pujarán entre sí. Mientras que los restantes 10 partidos, frentes o alianzas se presentarán con una boleta única para diputados.
El votante tendrá que actuar con paciencia, buscando el partido de su preferencia entre toda la oferta electoral. Una forma para ayudarse será buscar la boleta por el color que la identificará o por las fotos que llevará, ya que las "papeletas" se diferenciarán entre sí por ambos aspectos. El votante, por otro lado, podría concurrir con "el voto armado", es decir, con una lista completa o con los votos parciales de distintas fuerzas guardado en el bolsillo. Por supuesto que esos papeles deberá llevarlos "escondidos", para evitar la anulación del voto. "Voto cantado", puede expresar el presidente de mesa o algunos de los fiscales presentes, procediendo a anular ese sufragio.
Si el sufragio armado previamente, el ciudadano tendrá que armarse de paciencia y buscar el papel de su elección, guardarlo en el sobre y depositarlo en la urna.
A partir de ese momento el problema será para las autoridades de mesa, ya que deberán realizar un escrutinio diferenciado, luego de que terminen de sufragar todos los votantes presentes en la fila de votación.
Contar los votos de los partidos que presenten boleta única no será engorroso. La principal dificultad, con seguridad, aparecerá en el conteo de los sufragios a favor de los postulantes radicales. Serán seis listas, con otros tantos fiscales que controlarán que el recuento se realice con toda transparencia. En ese caso, el orden del escrutinio será fundamental para alejar cualquier tipo de suspicacias.








