"Cristina, por una cuestión de piel, no quiere a los sindicalistas"

Lascano criticó a la Presidenta y Viviani señaló que la CGT quedó "caliente" con las listas. La central obrera quería lugares "salibles". Están molestos, pero no habrá ruptura. Aníbal Fernández minimizó los reclamos.

OTRAS EXPECTATIVAS. Viviani se mostró dolido por el trato del Gobierno. DYN
OTRAS EXPECTATIVAS. Viviani se mostró dolido por el trato del Gobierno. DYN
Por Redacción Política 28 Junio 2011
BUENOS AIRES.- Las presiones políticas y los reclamos públicos -muchas veces desmesurados- que formularon distintos referentes nacionales de la Confederación General del Trabajo (CGT), por obtener varios y expectantes lugares en las listas de candidatos kirchneristas tuvo su respuesta de parte del Poder Ejecutivo. Y el Gobierno nacional le respondió "no" a esas pretensiones, cuando el sábado a la noche se presentaron las listas oficiales y donde los sindicalistas -unos muy pocos, menos que los dedos de una mano-, figuraban prácticamente de "relleno", dándoles un poco para conformarlos o, incluso, impulsando dirigentes "cuasi" opositores a Hugo Moyano.

Como era de esperar, la decisión de Cristina Fernández provocó un fuerte malestar con la mandataria.

El sindicalista Omar Viviani sostuvo que la CGT quedó "caliente" por el armado de las listas legislativas del oficialismo y el Gobierno reconoció el enojo, pero aseguró que la relación con la central obrera "es la misma de siempre".

El titular del Sindicato de Peones de Taxis señaló que el movimiento sindical liderado por Moyano tenía "otra expectativa" con la integración de candidatos a diputados y senadores resuelta por la Presidenta, ya que -remarcó- la central fue "un puntal importante para que (el modelo) se apoye".

Por su parte, el secretario general de Luz y Fuerza, Oscar Lescano, tuvo una apreciación más dura respecto de su colega. Lescano aseguró que la Presidenta resolvió marginar a los sindicalistas de las listas de candidatos a diputados "por una cuestión de piel", porque a su entender "a los dirigentes gremiales el Gobierno no los quiere y la evidencia lo muestra".

En este marco y pese a que varias voces oficialistas habían relativizado el enojo de la CGT, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, admitió que la central obrera quería "más" lugares, pero negó un distanciamiento.

"Teníamos otra expectativa de que algunos compañeros más integren las listas. Lamentablemente eso no se dio. De diputado nacional entró un sólo compañero y de legislador también. Esto a muchos muchachos no les gustó", se quejó Viviani. Y completó: "Todo el mundo está caliente. Cuando termina el cierre de una lista, en todos lados, queda gente caliente, compañeros y compañeras. Nosotros estamos dentro de ese contexto".

Luego sostuvo que él hubiese hecho lo mismo que sus colegas Julio Piumato o Jorge Smith en bajarse de las listas cuando "se les ofreció algo por abajo" de las expectativas para ser elegidos.

Viviani dijo a radios porteñas, sin embargo, que no cree "en una ruptura con el Gobierno" por este tema, ya que "no está en el ánimo" del movimiento, aunque anticipó que la conducción de la CGT se reunirá la semana próxima para evaluar el escenario. "Tampoco por una calentura vamos a actuar. Vamos a hacer un análisis para saber lo que pasó. Esta no es tierra para calientes, es para pensantes. Cuando las cosas se hacen por calentura, salen mal", indicó Viviani. (NA)

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