Cristina usará la economía como eje de su campaña

El Ejecutivo apuesta a los índices de crecimiento para sacar ventajas. El Gobierno cree que con el aliento al consumo -el voto LCD- y los créditos más accesibles para la vivienda llegará a la clase media.

UNO Y DOS. Cristina decidió pelear por la reelección con Boudou, con quien aspira a llegar a las nuevas generaciones. NA
UNO Y DOS. Cristina decidió pelear por la reelección con Boudou, con quien aspira a llegar a las nuevas generaciones. NA
Por Redacción Política 27 Junio 2011
BUENOS AIRES.- La elección de Amado Boudou como compañero, pero sobre todo el ahínco en destacar día tras día los "logros" de su gestión en crecimiento y empleo, reflejan la intención de la presidenta, Cristina Fernández, de poner a la economía como eje de la campaña electoral.

En la Casa Rosada están convencidos de que con una economía creciendo al 9% anual y la Argentina girando a contramano de un mundo que se cayó a pedazos por una fenomenal crisis financiera, será imposible arrebatarle un nuevo mandato a la jefa de Estado. Si a esto se suma el aliento al consumo, ya bautizado como "voto LCD" por algunos analistas, que podría reconciliar a la Presidenta con sectores esquivos de la clase media, más la esperada decisión de impulsar créditos más accesibles para la vivienda, el horizonte para el 23 de octubre aparece cada vez más despejado.

Es muy difícil que un Gobierno pierda una elección si la economía marcha viento en popa, y los altos precios de los commodities, más el arrastre del Brasil como comprador de autos producidos en la Argentina, muestran un panorama alentador.

En la vereda de enfrente, el candidato opositor que aparece con más chances de acercarse a Cristina, Ricardo Alfonsín, también eligió como compañero de fórmula a un economista, Javier González Fraga. No son las primeras experiencias en la Argentina: en 1999, el ex ministro de Economía Domingo Cavallo se presentó a la Presidencia y alcanzó dos millones de votos.

En el 2007, Roberto Lavagna fue como candidato de la UCR y salió tercero en la Presidencial, con 3,3 millones de sufragios.

Ahora, eligiendo a Boudou, Cristina no sólo se garantiza la compañía de un incondicional, dispuesto a todo por la defensa del "modelo", sino también a un dirigente que tiene buena recepción entre los votantes de clase media, y en especial en el renuente electorado porteño.

La cercanía del ministro de Economía con el jefe de la CGT, Hugo Moyano, relegado en las listas de candidatos, también puede contribuir a aliviarle a la mandataria un foco de conflicto latente. (NA)

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