Italia, España e Irlanda sienten el efecto de la tragedia helénica

El riesgo-país complica el escenario financiero en tres países complicados por la debacle. El jefe del Banco Central griego afirmó que el tiempo se le está agotando a su nación y que se precisa avanzar con las reformas.

26 Junio 2011
ATENAS.- En Grecia aumenta la incertidumbre mientras la consigna de Bruselas es clara: si no se aprueba el riguroso programa de recorte no habrá dinero para el rescate del país. El primer ministro, Giorgos Papandreou, confía en que los diputados de su partido tengan sentido común como para evitar que el país caiga en el precipicio de la insolvencia. Pero dos de los parlamentarios de su partido (Pasok) tienen otro punto de vista. Los dos no piensan aprobar el paquete de recortes. El motivo: la privatización de la sociedad eléctrica (DEI). El tiempo se está terminando para Grecia, que debe poner fin al debate y aplicar acciones concretas para reforzar su endeudada economía, dando seguridad a sus socios y a los mercados financieros, dijo el gobernador del Banco de Grecia, George Provopoulos. "Ahora tenemos que mostrar con acciones que Grecia no quiere autodestruirse, distanciarnos de la retórica", acotó.

La falta de soluciones para la crisis de la deuda de Grecia amenaza con expandir la desconfianza de los mercados por toda Europa, luego que una agencia internacional de calificación anticipará la posibilidad de bajar la nota de los principales bancos italianos, lo que terminó desatando una suba del índice de riesgo en varios países. Esto se reflejó, en primer lugar, en la advertencia hecha por la calificadora crediticia Moody´s a Italia de que podría degradar la nota de sus principales bancos. Con una deuda pública del 120% del PBI y una crisis política muy profunda y en la que está en juego la continuidad del primer ministro, Silvio Berlusconi, Italia se está hundiendo en un marasmo que hoy a llevado su índice de riesgo-país a 215 puntos básicos y la tasa de interés de sus bonos a 10 años a un 5%. Italia, que ha arrastrado al resto de los mercados del Viejo Continente tras la amenaza de Moody´s, ha ido apenas a la zaga del riesgo-país español que llegó ayer a 285 puntos básicos. Está en sus máximo del año y los operadores han recordado que Irlanda debió ser rescatada por la UE cuando es índice tocó los 300 puntos básicos.

El riesgo-país de Irlanda también tocó ayer un record de 900 puntos básicos, lo cual está traduciendo que el plan de rescate de la UE se está agotando, un caso parecido al de Grecia donde los niveles de riesgo-país nunca cayeron desde su rescate en mayo del año pasado y que actualmente son los más altos de Europa.

En Portugal, mientras tanto, el nuevo primer ministro, Pedro Passos Coelho, dijo esta semana que si Portugal no cumple a rajatabla con el plan de austeridad acordado con la UE y el FMI, el país entrará en "colapso" y en otra "espiral de deuda". Un mensaje dirigido, sin dudas, a la seria oposición social que ya se advierte en las calles. En la misma línea, el gobierno del debilitado presidente socialista español, José Luis Rodríguez Zapatero, sigue llevando adelante sus planes de austeridad pero sin que esto calme a los mercados. El panorama económico y político de Europa se parece, por estas horas, a una caldera a presión en la cual la temperatura no ha llegado todavía a niveles de peligro. (DPA-Reuters-Télam)

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