Amado Boudou es el paradigma del político "canchero" entre los hombres, según responden en voz baja los dirigentes locales. Las mujeres tienen gustos más amplios. Por ejemplo, Marta Zurita admira a Carla Bruni-Zarkozy y a Hillary Clinton. La legisladora se reconoce muy coqueta y no cree que se trate de un tema frívolo, sino de "quererse". "No me gusta uniformarme, soy un poco transgresora, me gustan los colores fuertes", cuenta. La diputada Stella Maris Córdoba y la dirigente Sandra Manzone se definen como ejemplos del hippie-chic. En la Legislatura, aunque nadie lo admita en público, los trajes de una marca nacional que usa el conductor Marcelo Tinelli están a la moda. "Un traje nunca queda mal", asegura Carlos Canevaro (Unión Norte Grande). El oficialista separa la ropa que se va a poner para ir a las sesiones la noche anterior. "No me gusta repetir los trajes y me gusta variar las camisas", dice. Para recorrer los barrios se calza unos borcegos y siempre se lleva su gorrito de lana celeste, rojo y amarillo.








