En la ONU insistirán con el pedido de abrir la negociación
Ante el Comité de Descolonización, la Argentina reclamará que se obligue al Reino Unido a sentarse en la mesa de diálogo. El embajador argentino ante el organismo consideró que son "preocupantes" e "irritantes" las aseveraciones del primer ministro británico. El poder de veto tiene peso.
BUENOS AIRES.- El embajador argentino ante las Naciones Unidas (ONU), Jorge Argüello, consideró "preocupante e irritante escuchar" al primer ministro británico, David Cameron, decir que la soberanía de las Islas Malvinas "no es negociable". Argüello, además, adelantó que la semana que viene se reunirá en Nueva York el Comité de Descolonización del organismo, que, entre otros temas, debatirá una resolución que propone nuevamente al Reino Unido sentarse a negociar.
El jueves, el primer ministro británico, representante del Partido Conservador, compareció ante el Parlamento y afirmó: "Mientras las Islas Malvinas quieran ser territorio soberano británico deben seguir siendo territorio soberano británico. Punto. Final de la historia". Ello motivó la respuesta del Palacio San Martín, que emitió un comunicado a través del cual calificó de "lamentable acto de arrogancia" la posición de Londres.
Resistencia
El Reino Unido "se niega a cumplir las resoluciones de las Naciones Unidas, que con toda claridad establecen que en Malvinas hay una disputa de soberanía, que hay dos partes y que ambas deben sentarse a negociar diplomáticamente la cuestión", expresó Argüello. El diplomático planteó que "la comunidad internacional debe revisar con mucho cuidado la conveniencia de que algunos países continúen ocupando una banca permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, el órgano competente por exclusividad en todo lo que hace a las amenazas a la paz y seguridad internacionales".
"Tienen un privilegio -el derecho de veto-, que les permite anular cualquier decisión de la organización por su sola voluntad. Aquellos que tienen más responsabilidad, aquellos que gozan de privilegios injustos, pero que los tienen, ¿no debieran ser los primeros en acatar las decisiones de la Asamblea General, que es donde se expresan los 192 países de la organización? Inglaterra hace lo contrario", deploró. (DyN)
El jueves, el primer ministro británico, representante del Partido Conservador, compareció ante el Parlamento y afirmó: "Mientras las Islas Malvinas quieran ser territorio soberano británico deben seguir siendo territorio soberano británico. Punto. Final de la historia". Ello motivó la respuesta del Palacio San Martín, que emitió un comunicado a través del cual calificó de "lamentable acto de arrogancia" la posición de Londres.
Resistencia
El Reino Unido "se niega a cumplir las resoluciones de las Naciones Unidas, que con toda claridad establecen que en Malvinas hay una disputa de soberanía, que hay dos partes y que ambas deben sentarse a negociar diplomáticamente la cuestión", expresó Argüello. El diplomático planteó que "la comunidad internacional debe revisar con mucho cuidado la conveniencia de que algunos países continúen ocupando una banca permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, el órgano competente por exclusividad en todo lo que hace a las amenazas a la paz y seguridad internacionales".
"Tienen un privilegio -el derecho de veto-, que les permite anular cualquier decisión de la organización por su sola voluntad. Aquellos que tienen más responsabilidad, aquellos que gozan de privilegios injustos, pero que los tienen, ¿no debieran ser los primeros en acatar las decisiones de la Asamblea General, que es donde se expresan los 192 países de la organización? Inglaterra hace lo contrario", deploró. (DyN)








