15 Junio 2011 Seguir en 
BRUSELAS.- En una negociación contrarreloj, los 17 ministros de Economía de la Eurozona discutieron en Bruselas cómo evitar la quiebra de Grecia, aunque una gran brecha separa la propuesta de Alemania de la posición de la mayoría de los países miembro de la unión monetaria.
"La reunión concluyó con Alemania y Austria abogando por un alargamiento de los plazos de pago de la deuda griega, mientras el resto de los países teme que esa salida sea considerada una cesación de pagos y contagie al resto", dijo una fuente cercana a las negociaciones. En la misma línea, fuentes comunitarias deslizaron que si bien las posturas de los socios de la Eurozona parecen estar más cercanas, toda la discusión gira en torno a la propuesta de un aporte privado al salvataje con diferimiento de pagos, sostenida por Alemania y rechazada por el Banco Central Europeo (BCE). El comisario de la Unión Europea (UE) para Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, reconoció de hecho esta situación al declarar a la prensa alemana que "no estamos tan lejos de un acuerdo como piensan algunos (...) Algunos comparten la posición de Alemania, otros no". El ministro de Economía germano, Wolfgang Schaeuble, anunció que Alemania está lista para conceder ayuda nueva a Grecia, pero la condicionó a que haya un aporte privado, o sea, una pérdida que no deban soportar sólo los ciudadanos griegos.
Del lado de las naciones que temen un contagio derivado de que los mercados lean la salida alemana como un "default", la ministra de Economía de España, Elena Salgado, dijo que "hay otras opciones a la reestructuración" de la deuda griega y "pretendemos explorarlas". (DPA-Télam)
"La reunión concluyó con Alemania y Austria abogando por un alargamiento de los plazos de pago de la deuda griega, mientras el resto de los países teme que esa salida sea considerada una cesación de pagos y contagie al resto", dijo una fuente cercana a las negociaciones. En la misma línea, fuentes comunitarias deslizaron que si bien las posturas de los socios de la Eurozona parecen estar más cercanas, toda la discusión gira en torno a la propuesta de un aporte privado al salvataje con diferimiento de pagos, sostenida por Alemania y rechazada por el Banco Central Europeo (BCE). El comisario de la Unión Europea (UE) para Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, reconoció de hecho esta situación al declarar a la prensa alemana que "no estamos tan lejos de un acuerdo como piensan algunos (...) Algunos comparten la posición de Alemania, otros no". El ministro de Economía germano, Wolfgang Schaeuble, anunció que Alemania está lista para conceder ayuda nueva a Grecia, pero la condicionó a que haya un aporte privado, o sea, una pérdida que no deban soportar sólo los ciudadanos griegos.
Del lado de las naciones que temen un contagio derivado de que los mercados lean la salida alemana como un "default", la ministra de Economía de España, Elena Salgado, dijo que "hay otras opciones a la reestructuración" de la deuda griega y "pretendemos explorarlas". (DPA-Télam)







