La suerte de la elección se define en cinco distritos

En la política argentina, por más que les moleste a algunos ciudadanos, el destino de los comicios nacionales depende, en gran medida, de lo que resuelvan los votantes de la Capital Federal y de cuatro provincias. Sobre ellas recae el peso de las definiciones, lo que obliga a los partidos políticos a desplegar allí alianzas y estrategias complejas.

Por Redacción Política 09 Junio 2011
Las elecciones nacionales del 23 de octubre definirán quién conducirá los destinos de la Argentina por los próximos cuatro años, tanto a nivel ejecutivo como parlamentario. Esto nos define como un país absolutamente federal, pero por la concentración de los votos hay poco de federal ya que, casi siempre, la definición del destino nacional queda en manos de los electores de cinco distritos: de la Ciudad de Buenos Aires y de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza.

El conjunto, estos territorios contienen más de 19,3 millones de electores habilitados para votar, los que representan el 67,41% del total del padrón. Los números son por demás elocuentes y constituyen la base de las estrategias electorales de los partidos políticos, ya que sobre esos territorios descargan los mayores gastos electorales y las giras de sus principales candidatos.

De acuerdo a la planilla de las elecciones de este año, Argentina cuenta con 27.685.832 electores, distribuidos a lo largo de las 24 provincias. No obstante, se evidencia una distribución marcadamente asimétrica entre los territorios. Mientras que la Provincia de Buenos Aires posee el 37,3% de los electores a nivel nacional, la provincia más pequeña, Tierra del Fuego, posee apenas el 0,33% de los electores. Este hecho se traduce en que los partidos políticos diseñan sus campañas en función de captar votos en aquellos lugares donde se definen las elecciones.

El fenómeno es importante. Pero también se puede observar un hecho particular de crucial importancia. Así como se verifica una desigual distribución de electores entre las provincias, lo mismo puede decirse de la distribución en la provincia de Buenos Aires. Los partidos que conforman el conurbano bonaerense agrupan el 62% de los electores, lo que se traduce en un 24% de los electores a nivel nacional. Por otra parte, el resto de los partidos de la provincia agrupan al 38% de los electores provinciales, un 14% a nivel nacional.

Esta observación verifica la importancia asignada en cada elección a los distritos del conurbano, y la relación política que distintos gobiernos mantuvieron con sus intendentes. Obtener el apoyo de estas localidades asegura un porcentaje importante de sufragios a nivel nacional, crucial para ganar una elección reñida.

La distribución asimétrica de los electores a lo largo del país conforma un sistema electoral en el cual unas pocas provincias se tornan estratégicas para el desarrollo de una campaña electoral exitosa.

La provincia de Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza son territorios que ningún partido político descuida en materia proselitista si desea tener chances serias de ganar los comicios.

Comentarios