Aceptan el paro, pero esperan ser atendidos

La medida de fuerza de los autoconvocados impacta directamente en los pacientes, muchos de los cuales llegan desde el interior. Ante la negativa del PE de discutir una suba salarial, hoy habrá una nueva marcha y los trabajadores no irán a los hospitales.

BRONCA Y DESOLACIÓN. En los pasillos de los centros asistenciales hay cada vez menos pacientes y se oyen con mayor fuerza los reclamos. LA GACETA / FOTO DE ANALIA JARAMILLO
BRONCA Y DESOLACIÓN. En los pasillos de los centros asistenciales hay cada vez menos pacientes y se oyen con mayor fuerza los reclamos. LA GACETA / FOTO DE ANALIA JARAMILLO
Por Redacción Política 08 Junio 2011
Sonia habla con la radióloga del Hospital de Niños con la esperanza de conseguir un turno. Su hija tiene la mano enyesada hace 42 días por una fractura, porque se cayó de un caballo. Vinieron desde Raco pero no les dan el turno. "Cuando se quebró, ingresamos por la guardia. Nos atendieron bien y el médico siempre ha estado", relata. Pero ahora no consigue que a su hija le hagan la radiografía para confirmar la soldadura del hueso. "Pobre, le pica, le molesta, está harta", asegura.

Minutos después, en el hospital le dirán que no es una urgencia y que ya no quedan turnos. La Asistencia Pública municipal o centros médicos privados, las opciones que le ofrecen. Las medidas de fuerza por mejoras salariales que desde hace dos meses llevan adelante los trabajadores autoconvocados afectan a una franja específica de pacientes: esos que no pueden esperar pero que no tienen otra alternativa más que recurrir al Estado.

Caso por caso
María Inés Ocampo fue operada la semana pasada en el Hospital Padilla, cuando se abrió ocasionalmente un turno y ella ya no aguantaba más los dolores. "Tuve que esperar 20 días internada porque los cálculos en mi vesícula no eran urgentes. Pero yo me moría de dolor", describe, todavía, algo contrariada. Dos días antes de la cirugía estuvo a un paso de ser enviada a su casa. " ?No, esta chica está bien. Vamos a darle de alta?, me dijeron. Yo les rogaba por favor que hagan algo. Ni los calmantes funcionaban", completa su historia. Ayer, esperaba pacientemente que un médico la revise.

De la misma manera, Evangelina fue atendida por un dolor en la pantorrilla en un consultorio externo: "Yo vine a las 7.30 y conseguí turno ayer (por el lunes) y hoy (por ayer) para mostrarle las placas". En el Padilla se atienden hasta ocho casos por día en los consultorios externos, y como la mayoría de la gente cree que no se atiende, son pocos los que piden turnos.

Durante la asamblea de ayer, los trabajadores de ese hospital admitieron que hay límites al quite de colaboración que mantienen porque no tienen los medios para afrontar más descuentos por parte del Gobierno. Sin embargo, trabajar a reglamento sí tiene un impacto en el funcionamiento del hospital. "En febrero, en el laboratorio, se atendían 100 casos por día y hoy sólo ocho. En quirófano, si no hay paro, se hacen 12 cirugías en lugar de 40", resumió el médico René Cazón. "Este es el paro que tenemos que hacer. Ayer (por el lunes) el gobernador recibió a los directores de los hospitales cuando decía que no iba a recibir a nadie", aseguró. La reunión entre las cúpulas administrativas de los hospitales y el ministro de Salud, Pablo Yedlin, que contó con la visita del gobernador, tuvo un impacto menor al esperado por los autoconvocados, ya que el Gobierno no aceptó la renuncia en masa de los directores y jefes de servicios del Padilla.

Durante la mañana de ayer, otros hospitales consideraron tomar idéntica medida. Alfredo Amenábar, autoconvocado del Centro de Salud, anunció que los jefes de servicios y salas de ese centro médico acordaron renunciar de manera indeclinable como si en los otros hospitales de la ciudad hacían lo mismo.

Puertas cerradas
A las 8, los trabajadores del Centro de Salud declinaron acatar la orden judicial de mantener las puertas abiertas y cruzaron bancos, pizarras y pasacalles en la entrada principal. El Siprosa evitó intervenir, ya que consideró que se trataba de un problema entre los autoconvocados y el Poder Judicial. Luego, las puertas volvieron a abrirse.

Para hoy a las 11 está prevista una marcha conjunta con la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y grupos de jubilados hacia la plaza Independencia. Habrá un paro sin concurrencia a los hospitales, en tanto que mañana se reanudarán las asambleas y el quite de colaboración en los consultorios.

En el Centro de Salud, Marta García llora ante las cámaras y los micrófonos porque su hermana no consigue un diagnóstico hace 15 días. Un periodista le pregunta a quién hace responsable y los autoconvocados le dictan una respuesta desde atrás: "al gobernador".

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