Defendió a Darío Pérez y atacó a Ema Gómez Las otras hipótesis

"La fiscala dijo que mi cliente tenía un encono especial con el juez y que por eso lo mató; pero no tiene lógica su acusación", señaló Morales. El letrado pidió la absolución del ex oficial, que está imputado de homicidio doblemente agravado. "Voy a explicar cómo y por qué ella mató al juez". Planteos.

EN VOZ ALTA. Morales (en el centro) es defensor de Pérez (a su derecha) y de Andrés Fabersani (a su izquierda). EN VOZ ALTA. Morales (en el centro) es defensor de Pérez (a su derecha) y de Andrés Fabersani (a su izquierda).
11 Mayo 2011
La estrategia de Gustavo Morales no sólo incluyó la defensa su cliente, el ex oficial Alejandro Darío Pérez, quien está acusado de haber asesinado al juez Héctor Agustín Aráoz. El letrado también planteó una ofensiva, y la destinataria de sus ataques fue, como a lo largo de todo el debate, la ex agente Ema Hortensia Gómez. "Voy a explicar cómo y por qué ella mató a Aráoz", advirtió Morales. Y aseguró que Pérez no tuvo nada que ver con el terrible asesinato.

Salvo quien cometió el crimen, nadie sabe con precisión a qué hora del 26 de noviembre de 2004 el juez Aráoz fue ultimado. Esa tarde recibió una balacera en su casa de avenida Aconquija 2.950, Yerba Buena. Murió desangrado. Pérez y Ema Gómez están acusados de homicidio doblemente agravado por ensañamiento y alevosía. Otros tres policías, Rodolfo Domínguez, Andrés Fabersani y Rubén Albornoz, están imputados de encubrimiento agravado y de incumplimiento de los deberes de funcionario público.

Hay varias hipótesis sobre cómo se perpetró el crimen. En todas ellas, salvo en la de Morales, está presente el nombre de Pérez.

Su situación no es nada sencilla. Durante el juicio, un perito balístico dijo que su arma fue la utilizada para cometer el asesinato. Además, el dermotest -pericia que detecta pólvora en las manos- le arrojó resultado positivo. Y hay indicios de que estuvo con Ema Gómez y de que habló por celular con ella ese día.

Pero su defensor sostiene que Pérez estuvo trabajando toda la jornada en su remise, y que ni siquiera estuvo en Yerba Buena. "La fiscala (Juana Prieto de Sólimo) dijo que Pérez tenía un encono especial con el juez y que por eso lo mató. No tiene lógica su acusación", expresó Morales.

Como en sus intervenciones anteriores, el abogado solicitó que no sean tenidas en cuenta todas las pruebas que incriminan al ex oficial. Así, pidió la nulidad de la requisa de la cartera de Ema Gómez (donde estaba la tarjeta de una estación de servicios para sumar puntos, a nombre de Pérez); el supuesto llamado anónimo que recibieron en la Fiscalía X (alguien dijo haber visto el Renault Clio del ex oficial frente a la casa de Aráoz el día del crimen); el secuestro de los fragmentos de proyectiles y vainas encontrados en el lugar del hecho; entre otras medidas.

Luego, dijo por qué, según él, Ema Gómez podría haber asesinado al juez. "Ella fue a reclamarle que la haya abandonado en el plano laboral y en el plano sentimental", argumentó Morales. Para sostener esta versión, recordó que María Elena Dip -quien trabajaba en el juzgado de Menores que dirigía Aráoz- había contado que el magistrado ya no estaba en pareja con la ex agente desde dos semanas antes del crimen.

Y sostuvo que era Ema Gómez quien trataba de contactarse con su cliente el día del homicidio. "No consiguió que (Pérez) la acompañe a Yerba Buena. Hay pruebas claras que demuestran que ella estuvo en la casa de Aráoz esta tarde", dijo.

El abogado mencionó luego elementos (la tapa de una revista sobre perros y un paquete de cigarrillos) que supuestamente le pertenecían a la polémica ex policía, y que fueron hallados en la escena del crimen. "Fue un descuido que demuestra su presencia en el lugar de los hechos", dijo Morales.

En crisis
El letrado aseveró que Ema Gómez tomó el arma que el magistrado tenía en su mesa de luz (no la pistola reglamentaria de Pérez) y efectuó la balacera. "Ella tiene conocimientos de armas. Pero estaba en medio de una crisis nerviosa, por lo que los primeros disparos hirieron las piernas", dijo Morales. Y desestimó que haya actuado con alevosía y ensañamiento, como dijo la fiscala. "Se trató de un homicidio simple", remarcó.

Morales también cuestionó la pericia balística realizada por el policía Ramón Martínez. "Se trató de un informe sin posibilidad de ser controlado por las partes. Lo mismo sucede con el dermotest, que no admite contrapruebas", afirmó. Y recordó que Darío Pérez siempre estuvo a disposición de la Justicia. Para entonces, ya había mencionado el nombre de Ema Gómez casi tantas veces como el de su cliente.

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