Dos hermanas de 73 y 66 años se enfrentaron a una ladrona

La Policía arrestó a la sospechosa, que es docente y tiene la mitad de la edad de las víctimas. "Yo no tengo miedo; siempre salí sola y lo voy a seguir haciendo", dijo doña Yamila Isa tras el atraco. Investigan si hay más implicados. Video.

JUNTAS. Marina (de frente) y Carmen Isa contaron su terrible experiencia. LA GACETA / FOTOS DE JORGE OLMOS SGROSSO
JUNTAS. Marina (de frente) y Carmen Isa contaron su terrible experiencia. LA GACETA / FOTOS DE JORGE OLMOS SGROSSO
12 Abril 2011
- ¡Dame la cartera!

- ¡No te doy nada!

Yamila del Carmen Isa tiene 73 años. Casi el doble de edad que la mujer que intentó robarle la cartera ayer a la siesta. Pero a la jubilada no le importaron sus achaques ni el cuchillo de la ladrona. Doña Yamila, con la ayuda de su hermana Marina (seis años menor que ella), resistió con uñas y dientes hasta que llegó la Policía. Así, pudo defender los $ 1.000 que llevaba en su bolso. Y avisa que no dudaría en volver a hacerlo: "yo no tengo miedo; siempre salí sola y lo voy a seguir haciendo".

Entre el dolor y el deber

Doña Yamila no tenía ganas de salir ayer de su casa. El sábado, su hermano Luis, de 70 años, murió arrollado por un colectivo. Y la jubilada aún tenía el dolor atragantado. "Pero debía retirar dinero para comprar pintura para mi casa. Son trámites que tenía que hacer", le explicó la mujer a LA GACETA. Así que se levantó temprano, se arregló y tomó un colectivo que la llevó desde su barrio, el 24 de Septiembre, hasta un banco que está en calle Crisóstomo Álvarez al 1.000.

Ella tenía muy presente el caso de Ester Leonor Rodríguez, la mujer de 84 años que hace poco más de un mes cobró su jubilación allí, se subió a un taxi y luego fue hallada sin vida en El Cadillal. "Fue muy feo eso", comentó doña Yamila. Desde que ocurrió esto, ella presta mucha más atención cada vez que va a retirar dinero.

Salió del edificio del banco cerca de las 12.45 y caminó hasta la parada de la línea 12 que está en calle Jujuy. Nadie la seguía.

Pero le llamó la atención una mujer joven, vestida con pantalón y saco azul ("era como esos uniformes que usan las chicas en los bancos", dice) que subió al colectivo dos cuadras después que ella. Esa persona se sentó en el asiento de atrás. "Pero no me preguntó nada de nada", aclaró la jubilada.

Se bajó del colectivo en avenida Independencia al 2.600. Y vio que la desconocida le seguía los pasos.

Caminó algunos metros hasta su casa, que está a mitad de cuadra, y cuando estaba por abrir la puerta, la mujer del traje azul le habló por primera vez. "Disculpe, estoy buscando a una maestra que vive por acá. Se llama Dolores Galván. ¿La conoce?", preguntó la mujer.

Doña Yamila le contestó que no, que allí no había nadie con ese nombre, y le aconsejó que averiguara en la cuadra siguiente. Pero la desconocida insistió. "Es una chica alta, de tez blanca, teñida..."

Fue entonces cuando doña Marina salió a la vereda y se acercó a ellas. "Tampoco conozco a nadie con ese nombre -le dijo a la mujer de traje azul-, pero ya voy a preguntarles a unos vecinos".

La ladrona aprovechó que doña Marina se alejaba para dar el golpe. Sacó un cuchillo, se lo acercó al cuello a doña Yamila y le ordenó que le entregara el bolso. Pero no escuchó la respuesta que esperaba. "Ella me trataba de apuñalar, pero yo le esquivaba los cuchillazos. Agarré muy fuerte la cartera; no se lo pensaba dar. Hasta que al final me tiró al suelo y caí en un barrial", dijo la jubilada.

Su hermana no se quedó quieta. "Yo le saqué la cartera y empecé a pedir que llamen a la Policía. Fue terrible", comentó doña Marina.

Mientras tanto, doña Yamila gritaba "¡mamá, mamá!". Su madre, de 98 años, estaba dentro de la casa. Pero la víctima no aguardaba que saliera a ayudarla. "Trataba de llamar la atención para que alguien nos auxiliara", explicó.

Con la ayuda de vecinos

Un joven que escuchó a las hermanas Isa fue el primero en interceder. Otros vecinos lo ayudaron después. "Entre varias personas la sujetaron a la chica, que seguía dando cuchillazos para todos lados. Por suerte, no lastimó a nadie", dijo doña Yamila. Así, todos aguardaron la llegada de los agentes de Patrulla Motorizada, que supervisados por los comisarios Luis Mansilla, Andrés Ocaranza y Carlos Acosta, arrestaron a la sospechosa.

Los policías casi se caen de espaldas cuando la presunta autora del atraco les dijo que era docente. "Al parecer, está haciendo prácticas en una escuela para obtener un cargo", explicó el comisario Mansilla. Hoy, la imputada debe declarar ante el fiscal de Instrucción, Carlos Sale.

La Policía ahora requerirá las filmaciones de las cámaras de seguridad del banco Supervielle. "Vamos a investigar si esta mujer se manejaba con alguien más", dijo Mansilla. Pero a doña Yamila la situación no la atemoriza. "Es que ella es muy valiente", aclara, a su lado, doña Marina.

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