10 Abril 2011 Seguir en 
Quizás soñaban con ser como Pumpkin y Honey Bunny, la pareja que pretendía asaltar una cafetería en la legendaria película Pulp Fiction, de Quentin Tarantino. Y la noche del miércoles, cuando no había ningún policía en las calles debido a un conflicto salarial, se ofrecía como el momento ideal para demostrar que la realidad puede superar la ficción.
Entonces, reclutaron a la hermana de la Honey Bunny tucumana. Y el trío se llevó un jugoso botín de la agencia Platino Turismo, que está en Corrientes 474: $ 43.000; anillos; celulares; documentos y cheques. Eso fue a las 19. Pero no se conformaron. Los agentes aún estaban en plena protesta. Así que tres horas después, el Pumpkin local subió en su moto Honda Wave con el hijo pequeño de Honey Bunny (ellos conviven, pero no están casados) y ambos asaltaron un almacén que está en San Martín al 2.500.
El joven de 23 años y su hijastro, de 10, terminaron presos, pues se cayeron de la moto cuando los perseguía la Policía. Pumpkin quedó en un calabozo. Pero el hijo de Honey Bunny, debido a su edad, no fue llevado al Instituto Roca, sino que fue entregado a su madre, de 29 años. La misma mujer que había asaltado ese día la empresa de turismo.
A resolver la trama
Un equipo de la sección Robos y Hurtos, dirigido por los comisarios Miguel Luna, Adrián Álvarez, Humberto Ruezga y Raúl Ferreira, fue el encargado de resolver la historia del ladrón, su novia, su cuñada y su pequeño hijastro.
Para ello, contaban con tres filmaciones. La primera fue registrada por las cámaras de seguridad de la empresa asaltada. En ella se ve cuando las hermanas entran al negocio. Luego aparece Pumpkin, que tenía puesto un casco. Los tres conversan; sin dudas, fue la última charla antes del golpe. La pareja no se dio un apasionado beso, como ocurre en la película de Tarantino. Pero la Honey Bunny autóctona sí insultó y amenazó como la del film. Tras 10 minutos de haber intimidado a tres empleadas y a dos clientes, huyeron.
Las hermanas podían identificarse fácilmente con la grabación de las cámaras del local. ¿Pero quién era Pumpkin? Los investigadores lo descubrieron gracias a la cámara de seguridad de la Provincia que está en la esquina de 25 de Mayo y Corrientes. En ese mismo punto hay otra filmadora, instalada en una estación de servicio. Con orden judicial, los policías obtuvieron los archivos de video. Y ayer, finalmente, supieron quién era Pumpkin: el joven ya había sido capturado varias veces por ellos, y estaba a pocos metros de sus oficinas. Puntualmente, en la alcaldía de la Dirección de Investigaciones, en Junín al 800.
El muchacho había caído a las 23 del martes, arrestado por dos agentes de la seccional 7ª. Él y el hijo de Honey Bunny se habían llevado cerca de $ 1.000 de un almacén de Villa Luján. El pequeño, incluso, había amenazado al empleado del negocio con un cuchillo tan grande que parecía un sable japonés.
Ambos fueron atrapados a pocas cuadras de allí. El niño estaba tras unos arbustos, temblando. Un agente lo tomó del brazo y, por primera vez, el chico supo lo que era "perder".
Extrañando a Pumpkin
Ayer a las 20.40, Honey Bunny no soportó más y fue a ver cómo estaba Pumpkin. Pero los policías la estaban esperando en la puerta de la alcaldía. "Estás aprehendida", le dijo el comisario Luna.
Los agentes no perdieron más tiempo y fueron a buscar a la hermana. La encontraron saliendo de su casa, ubicada en "La Bombilla". Iba en una moto nueva. Ayer la había comprado de contado. Pagó unos $ 6.000. La chica, de 19 años, no era igual a la de las imágenes. Ahora estaba teñida de morocha. Pero algunos mechones rubios asomaban entre su cabellera.
En la moto llevaba varias de las pertenencias de las víctimas de la agencia de turismo, $ 2.000, cheques a nombre de otras personas y un sinfín de papeles.
Así, los policías cerraron el círculo en torno a dos asaltos que habían generado preocupación. En esos momentos no había agentes en las calles. Pero las cámaras habían captado todo. Para conocer a los protagonistas, a los investigadores les bastó con ver la película.
Entonces, reclutaron a la hermana de la Honey Bunny tucumana. Y el trío se llevó un jugoso botín de la agencia Platino Turismo, que está en Corrientes 474: $ 43.000; anillos; celulares; documentos y cheques. Eso fue a las 19. Pero no se conformaron. Los agentes aún estaban en plena protesta. Así que tres horas después, el Pumpkin local subió en su moto Honda Wave con el hijo pequeño de Honey Bunny (ellos conviven, pero no están casados) y ambos asaltaron un almacén que está en San Martín al 2.500.
El joven de 23 años y su hijastro, de 10, terminaron presos, pues se cayeron de la moto cuando los perseguía la Policía. Pumpkin quedó en un calabozo. Pero el hijo de Honey Bunny, debido a su edad, no fue llevado al Instituto Roca, sino que fue entregado a su madre, de 29 años. La misma mujer que había asaltado ese día la empresa de turismo.
A resolver la trama
Un equipo de la sección Robos y Hurtos, dirigido por los comisarios Miguel Luna, Adrián Álvarez, Humberto Ruezga y Raúl Ferreira, fue el encargado de resolver la historia del ladrón, su novia, su cuñada y su pequeño hijastro.
Para ello, contaban con tres filmaciones. La primera fue registrada por las cámaras de seguridad de la empresa asaltada. En ella se ve cuando las hermanas entran al negocio. Luego aparece Pumpkin, que tenía puesto un casco. Los tres conversan; sin dudas, fue la última charla antes del golpe. La pareja no se dio un apasionado beso, como ocurre en la película de Tarantino. Pero la Honey Bunny autóctona sí insultó y amenazó como la del film. Tras 10 minutos de haber intimidado a tres empleadas y a dos clientes, huyeron.
Las hermanas podían identificarse fácilmente con la grabación de las cámaras del local. ¿Pero quién era Pumpkin? Los investigadores lo descubrieron gracias a la cámara de seguridad de la Provincia que está en la esquina de 25 de Mayo y Corrientes. En ese mismo punto hay otra filmadora, instalada en una estación de servicio. Con orden judicial, los policías obtuvieron los archivos de video. Y ayer, finalmente, supieron quién era Pumpkin: el joven ya había sido capturado varias veces por ellos, y estaba a pocos metros de sus oficinas. Puntualmente, en la alcaldía de la Dirección de Investigaciones, en Junín al 800.
El muchacho había caído a las 23 del martes, arrestado por dos agentes de la seccional 7ª. Él y el hijo de Honey Bunny se habían llevado cerca de $ 1.000 de un almacén de Villa Luján. El pequeño, incluso, había amenazado al empleado del negocio con un cuchillo tan grande que parecía un sable japonés.
Ambos fueron atrapados a pocas cuadras de allí. El niño estaba tras unos arbustos, temblando. Un agente lo tomó del brazo y, por primera vez, el chico supo lo que era "perder".
Extrañando a Pumpkin
Ayer a las 20.40, Honey Bunny no soportó más y fue a ver cómo estaba Pumpkin. Pero los policías la estaban esperando en la puerta de la alcaldía. "Estás aprehendida", le dijo el comisario Luna.
Los agentes no perdieron más tiempo y fueron a buscar a la hermana. La encontraron saliendo de su casa, ubicada en "La Bombilla". Iba en una moto nueva. Ayer la había comprado de contado. Pagó unos $ 6.000. La chica, de 19 años, no era igual a la de las imágenes. Ahora estaba teñida de morocha. Pero algunos mechones rubios asomaban entre su cabellera.
En la moto llevaba varias de las pertenencias de las víctimas de la agencia de turismo, $ 2.000, cheques a nombre de otras personas y un sinfín de papeles.
Así, los policías cerraron el círculo en torno a dos asaltos que habían generado preocupación. En esos momentos no había agentes en las calles. Pero las cámaras habían captado todo. Para conocer a los protagonistas, a los investigadores les bastó con ver la película.







