Basta de buscar árbitros

08 Abril 2011
Soluciones en vez de problemas. Suelen pedirlas los jefes a sus subordinados, los funcionarios a sus operadores políticos y los ciudadanos al Gobierno. Quienes recurren a una mediación buscan lo mismo.

En general, estamos acostumbrados a que sean otros quienes resuelvan los conflictos por nosotros y que nos impongan las pautas a seguir. Por eso, en muchos casos los vecinos prefieren que sea el juez o la Policía los que intervengan en los problemas que se producen en el barrio.

Pero cuidado: una sentencia puede dirimir el problema, aunque es posible que no lo solucione definitivamente. Los resentimientos pueden seguir creciendo y, tal como sostienen en la Policía, terminar explotando en una desgracia. Por eso, la clave para mejorar las relaciones puede ser la que proponen quienes están inmersos en el mundo de la mediación: hallar la manera de facilitar el diálogo y dejar de buscar tantos árbitros.

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