
Lo que ocurre en El Nogalito, perteneciente a la comuna de San Pablo, ya no puede describirse como un inconveniente técnico ni como una demora circunstancial. Se trata de una situación de abandono, de negligencia evidente y de riesgo extremo, frente a la cual no solo la empresa EDET, sino también las autoridades competentes permanecen en absoluto silencio. Como consecuencia de las fuertes tormentas que atraviesan la provincia, desde hace cuatro días se registran postes de electricidad caídos y cables del tendido eléctrico sobre el suelo, atravesando accesos, cercos y zonas habitadas. La comunidad se encuentra sin suministro eléctrico y expuesta a un peligro constante y visible, que cualquiera puede advertir sin necesidad de conocimientos técnicos. No hace falta ser especialista para comprender el riesgo que implica un tendido eléctrico caído en una zona donde viven familias, circulan personas y animales. Lo que sí resulta incomprensible es la falta total de intervención. Los reclamos fueron realizados y las respuestas no llegaron. No hay cuadrillas trabajando, no hay plazos informados y no hay presencia del Estado. Solo hay oscuridad, cables en el suelo y temor. La pregunta se impone por sí sola: ¿se está esperando que ocurra una tragedia para asumir responsabilidades? Hacer visible hoy este problema es, quizás, la única manera de evitar mañana una desgracia.
Yanina Morales
moralessyanina@gmail.com







