El éxito de "Dr. House" en las librerías

El descontracturado personaje es sometido a todo tipo de análisis

FENÓMENO. El personaje de Hugh Laurie es materia de estudio literario. DAYGG.BLOGSPOT
FENÓMENO. El personaje de Hugh Laurie es materia de estudio literario. DAYGG.BLOGSPOT
07 Abril 2011
BUENOS AIRES.- Con su estampa desaliñada y su habitual incorrección política, el Dr. House que da título a la serie de televisión homónima consolidó un nuevo arquetipo de ídolo que antepone los déficits a las cualidades, una fórmula que además de sumar adeptos en el terreno audiovisual ha inspirado una serie de flamantes libros basados en esa singular filosofía.

"Dr. House" es una de las series más celebradas de la telelevisión norteamericana y una de las más exitosas en la historia del medio, pese a que (o justamente por eso) su protagonista avanza por la vida granjeándose el fastidio de sus congéneres por su temperamento engreído y malhumorado

En junio de 2009 fue el programa más visto en todo el mundo con casi 82 millones de espectadores en 66 países, según la consultora Eurodata TV Worldwide.

Munido de su aire arrogante y su tendencia a creer que la razón está siempre de su lado, hace ya siete temporadas que Gregory House pasea su figura cojeante por los pasillos del hospital donde despliega su incuestionable sabiduría para diagnosticar enfermedades extrañas, al mismo tiempo que se hace una pausa para tomarse su impostergable Vicodin, un analgésico de origen opiáceo con el que intenta mitigar el dolor de su pierna enferma. El médico que compone el actor inglés Hugh Laurie está lejos de haber obtenido de manera azarosa los miles de fans que ostenta en todo el mundo: su tipología es tal vez una de las secuelas más nítidas de una época atravesada por una nueva modalidad de espectador que adhiere a una televisión autorreferencial y paródica basada en la repetición de fragmentos de otros ciclos con un fin ridiculizante.

El surgimiento de House contrarrestando el arquetipo de doctor altruista de los 60 viene a cuento de toda una genealogía de antihéroes elevados a la cima de la popularidad en reemplazo de aquellas criaturas impolutas y bienintencionadas que poblaron la televisión de otras décadas, como "Mc Gyver" o el "Superagente 86".

"Ahora funcionan las emociones fuertes, los personajes agrios, capaces de manipular a los demás y utilizarlos para sus intereses. Ellos son los hijos bastardos del J.R. de ?Dallas?, la mala onda elevada a la máxima potencia, y de entre ellos, el primogénito avanzado es House", sostiene el periodista español Toni de la Torre en su libro "Dr. House. Guía para la vida".

Simultáneamente apareció la "Guía no oficial de House", una obra de Barbara Barnett que exhibe con afán enciclopédico su riguroso conocimiento de la serie, desde los aspectos escenográficos -decorado, música, vestuario- hasta la relación que el ciclo establece con la ética, la religión y la medicina. (Telam)

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