Detrás del estrado

05 Abril 2011
El teléfono de Pérez.- El primer testigo que declaró fue Jorge Agüero, que era propietario del teléfono celular que tenía Darío Pérez en noviembre de 2004. El joven contó que en octubre había olvidado el aparato en el remise del ex policía, pero que nunca lo pudo recuperar. "Reclamé en la remisería, y no quisieron darme datos del chofer. Llamé varias veces y no me contestaron. Cuando me llamaron de la fiscalía, me dijeron que le había prestado el teléfono a Pérez. Por suerte había hecho la denuncia en la Policía y pude demostrar que no tengo nada que ver con ese señor", declaró ante el Tribunal.

Los llamados al 101.- Una sargento de Policía declaró luego del testimonio de Ema Gómez. Como la imputada había realizado varios llamados al teléfono de emergencia de la Policía, quienes trabajaron en esa oficina el día del crimen fueron citados. Gabriela Chávez afirmó que no recibió ninguna denuncia en el 101 de un posible homicidio. Gómez había explicado que esos llamados los realizó porque pensaba denunciar a Darío Pérez, que la noche anterior había dicho que mataría al juez. "Fabersani dijo que no lo denuncie, que era su amigo y entre policías no había que pisarse la manguera", dijo Gómez.

Los viajes en la remisería.- La telefonista Lorena Soria, que estuvo la mañana del 26 de noviembre de 2004 en Tucumán Modelo Remis, la empresa donde trabajaba Darío Pérez, fue la última testigo que declaró. Afirmó que no recibió ningún llamado especial para Pérez, y que no recordaba haberlo visto ese día trabajando. La declaración de la testigo parecía poco relevante, pero al final introdujo un polémico dato. "A Andrés Fabersani lo conozco porque era ?Omega? en la empresa. Se encargaba de auxiliar a los vehículos averiados", dijo. Fabersani había negado que trabajó en esa fecha en la remisería.

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